CuatroTipos
Diseño periodístico y más.Archivos para agosto 31, 2007
El Boletín, los gráficos/concepto y la leyenda del espacio
HerminioJF.-En megaexclusiva mundial he logrado que me pasaran la portada que mañana sábado publicará el semanario económico valenciano El Boletín, que vuelve al kiosko tras cuatro semanas de vacaciones. No nos lo agradezcan, es nuestro trabajo:

Me dicen que sacaron la idea de un post de CuatroTipos de hace unos meses. Les sonará: la inspiración no la han ocultado en ningún momento, ni siquiera en los colores. Como dice Enric Jardí, en este oficio hay que ser ladrón, pero honrado y que se note. Es un claro homenaje a aquella portada de prueba que realizó en noviembre de 2006 Neville Brody para el último rediseño de The Times que representaba el tamaño real de espacio físico que se podía comprar por 50 libras en diferentes ciudades del mundo. La idea de The Times era brillante y efectiva: una infografía sencilla que estableciera una relación espacial entre los elementos gráficos y el tamaño real de la página. En el caso de El Boletín han utilizado la comparación de cuántos centímetros cuadrados de suelo urbanizado se puede comprar con 100 euros y el marco más grande es la ciudad de Valencia.
The Times, inédita, Noviembre de 2006.
La interacción con el papel y el tamaño de la página es una tendencia al alza en la infografía de los últimos años. El pasado febrero Chiqui Esteban de infografistas.com (no le molesten mucho estos días, anda liadísimo en Madrid según dicen con un futuro empleo “público” ;-P) , nos descubría este gráfico de New york Times que publicó en su portada y que fue merecedor de una medalla de plata en los premios SND 2006. Dice Chiqui: “Se supone que el pequeño punto blanco marca el tamaño de un nuevo microbio comparado con lo que sería el tamaño a escala de un punto impreso en esa misma página.” No parece muy útil, pero ingenioso lo es un rato.

Y por citar algo de producto nacional, el pasado 2006 ABC publicó una serie de reportajes acerca de la sequía en diferentes regiones españolas. El gráfico mostrando las reservas hídricas de los embalses se fundía con el texto informativo tomando toda la página como marco de la imagen. Este trabajo obtuvo una mención en los ÑH03 de la SND-E.
No sé quién sería el primero al que se le ocurriría la idea de relacionar el tamaño de los elementos gráficos con el del papel, pero desde luego está claro cuál fue uno de los trabajos que lo más difundió: En 1997 Jaume Serra ingeniaba este gráfico para el diario Clarín de Argentina: una pequeña mancha que representa el tamaño de la ciudad Buenos Aires, e indicaba que en comparación las tierras en propiedad del millonario Soros en Patagonia equivalían a escala al espacio de toda esta página. Por su sencilla genialidad, Gonzalo Peltzer lo incluyó entre los mejores gráficos de la historia en la encuesta que se realizó para el anuario Malofiej 10.
Volviendo a El Boletín, tengo ciertos sentimientos encontrados respecto a que el mimetismo con el The Times sea tan intenso. Pero al fin y al cabo The Times ha creado una nueva categoría infográfica, como ya hiciera en 1875 siendo el primer diario en el mundo que publicara un mapa del tiempo y luego lo hicimos los demás. En el periodismo nos pasamos el día imitando, copiando, clonando o haciendo nuestros los hallazgos informativos y visuales que los demás publicaron el día anterior y que un semanario local de pocos miles de ejemplares imite a The Times tiene más mérito que demérito, a no ser que lo manden a un concurso para ganar un premio. Pero lo verdaderamente importante es que es la primera vez que veo en una portada valenciana algo parecido a un gráfico-concepto como en esas nuevas portadas-viewspaper tan de moda últimamente en Londres o París… Así que buen fin de semana y !descorchen esas botellas!.
- Semanario El Boletín, cabeza de ratón/cola de león del periodismo visual ché.
- Más ingenios infograficos en Cuatrotipos en Viewspaper, gráficos en portada y la operación Frankestein
Jason Bourne lee The Guardian
HerminioJF.-Esta noche he ido al cine a ver el Ultimátum de Bourne. Descuiden, no me voy a meter también a crítico cinematográfico, que ya solo me faltaba eso. Se lo cuento porque no me imaginaba yo a principios de verano yendo a ver una película palomitera con un ex espía amnésico renegado de la CIA capaz de poner en ridículo él solito a todos los servicios secretos norteamericanos en Moscú/Londres/Madrid/Tanger/Nueva York, desarmado y escapando intacto de tiroteos, navajazos, emboscadas, persecuciones por los tejados, bombas lapa e incluso saliendo con su propio pie de entre la chatarra de al menos tres coches destrozados tras accidentes multiples sin cinturón de seguridad. Así que no sé exactamente a qué se referían los de la SER cuando dicen que las pelis de Bourne tienen “Un enfoque mucho más realista” que las de 007; Igual es que estoy viendo mucho cine francés últimamente.
Bourne debe tener tanto superávit de puntos en su Travel Club como déficit en su Carnet de Conducir.
Pero dejémonos de sutilezas y permitan que me justifique: Pese a ser la tercera entrega de una saga de películas de espías, la crítica cinematográfica andaba rendida. Los de la SER le daban un 8. Los de Fotogramas y Estrenos de Cine cuatro estrellas. Así que allí que me he ido, y rápidamente lo he entendido todo: Bourne es un tipo estupendo capaz de caerle bien hasta a Bin Laden. Como afirma el crítico Cosmo Landesman en The Times, se ha convertido en el perfecto héroe de la izquierda liberal tras su transformación al humanismo desde su pasado trabajo como agente de la CIA/máquina de matar: “Habla 5 idiomas, conduce brillantemente en cualquier ciudad del mundo y, como vemos en la película, incluso lee The Guardian”. Para mí una virtud, pero quizás sea esa la razón por la que Landesman le puso 4 y no 5 estrellas a la película.

The Guardian, el diario favorito de Jason Bourne.
Entiendo que la prensa de centro/derecha inglesa vea con escepticismo los gustos lectores de Bourne (el Daily Telegraph ni siquiera cita a The Guardian en su crítica a la película), y es normal que cierto subsecretario de la administración republicana de los EEUU, califique durante una escena a Jason Bourne como “la más peligrosa amenaza a la que se ha enfrentado nunca la CIA”. Porque antes de subir al tren París/Londres en vez de coger como norteamericano que es, qué se yo, el International Herald Tribune, Bourne elige un ejemplar del británico, izquierdoso y ferozmente crítico con Bush diario The Guardian, y en su plácida lectura por la Bretaña francesa se encuentra con una noticia que enlaza con su pasado. Contacta con el periodista en su redacción y se cita en la estación de Waterloo. Un cuarto de hora de publicidad para The Guardian que vale su precio en oro a pesar de que Bourne, un hombre de acción sin tiempo que perder con milongas, reprocha la cobardía del redactor en medio de un tiroteo solventando 400 años de historia del periodismo con una frase: “Esto no es una noticia de los periódicos: esto es la vida real”. Segundos después el compañero deja vacante una plaza de redactor de investigación del suplemento G2 acribillado a balazos en una estación atestada de gente, a manos del francotirador de una potencia extranjera supuestamente aliada. Vamos, lo que suele ocurrirle a los periodistas de The Guardian todos los días.

Pero la que realmente es impagable es la crítica que realiza Peter Bradshaw en The Guardian. Se lamenta irónicamente de la falta de valentía del redactor que representa a The Guardian, capaz de criticar con fiereza la política imperialista de Bush en Guantánamo y que sin embargo corre como una colegiala asustadiza cargando un bolso masculino en una preocupante actitud “metrosexual” y poco digna. Pero sobre todo Bradshaw muestra sus reparos ante una grave inexactitud: “El libro de estilo de The Guardian establece claramente que si estás bajo una lluvia de balas en un lugar público envuelto en una persecución asesina a cargo de una unidad de inteligencia malvada, tienes que meterte en el café internet más cercano y empezar a bloggear sobre el tema para mantener a los lectores informados”. Esto sí que es una lección sobre nuevo periodismo.
Extreme Ways, Moby. BSO de El Ultimatum de Bourne.
Las críticas de la película en los diarios británicos:
- The Times ****
- The Guardian ****
- The Independent ****
- The Daily Telegraph





