
HerminioJF.-El pasado 21 de febrero de 2007 el diario gratuito 20 minutos anunció que suprimía los anuncios de contactos sexuales en sus páginas. Daba respuesta así a un dictamen del Congreso de los Diputados en el que se rechazaba una posible regularización del la prostitución y en el que se recomendaba a los medios de comunicación que suprimieran la publicidad anunciando su práctica.
Arsenio Escolar, director de 20 minutos, explicaba entonces que se trataba de “una decisión empresarial difícil y una decisión profesional y ética muy sencilla.” Lo cierto es que medio año después, nadie les ha secundado. El Economista apunta varios informes que aseguran que la prensa obtiene entre el 5 y el 10 por ciento de la facturación anual de este concepto y que el líder en lectores, El País, recauda 13.000 euros al día de los anuncios de contactos. Así que por lo pronto tengo curiosidad de saber qué hara o qué le dejarán hacer a Ignacio Escolar, el hijo de Arsenio, que el 26 se estrenará como director de Público (¿Cómo? Si es más joven que yo. Sabía que tenía que haber empezado a bloggear antes
).

La noticia, recogida en su día en Periodista Digital.
Quizás estos anuncios no representen más que el aspecto más visible (y supongo que menos ilegal), del problema, y desde luego no se encuentra uno en ellos nada que no se vea en la web fácilmente a golpe de Google o en el horario de madrugada de las televisiones generalistas. Pero aunque no todo el “progresismo” está de acuerdo (IU votó en contra del dictamen porque abordaba el fenómeno de la prostitución “desde una óptica trafiquista, victimista y paternalista sin tener en cuenta otras realidades, como su ejercicio voluntario.”), la Federación de Mujeres Progresistas empezó a finales de agosto una campaña para convencer a las directivas de los principales periódicos de España de la necesidad de cesar la publicación de estos anuncios para el próximo domingo 23 de septiembre.

Anuncios publicados a finales de agosto….
Por ahora no lo han conseguido, pero lo que sí se puede comprobar en las últimas semanas es el “recorte” de las expresiones más atrevidas de estos anuncios en la prensa, para algunos la manifestación más espontánea y creativa de la literatura erótica contemporánea. De un día para otro, los editores soslayan las denominaciones de prácticas sexuales asociadas a eufemismos en forma de gentilicios nacionales, sortean cualquier referencia a medidas anatómicas y rememorando viejos tiempos censores eliminan las fotografías explícitas, colocan enormes estrellas sobre las áreas más comprometidas de la fisonomía femenina y aplican la tijera a las imágenes de cuerpo entero permitiendo tan solo las de cintura para arriba. ¿Un primer paso hacia su desaparición?
…”recortados” a mediados de septiembre.
- Campaña contra los anuncios de contactos de la Federación de Mujeres Progresistas.
- Eduardo Alonso escribe en La Nueva España sobre la literatura subyacente en los anuncios de contactos en Mensajes y Masajes.
PD.- Los anuncios que acompañan este post están recortados de las páginas de contactos de los tres diarios regionales que se publican en Valencia. Supongo que este “proceso de recorte” se está produciendo en todos los diarios nacionales. Pero o ceso esta investigación o me echan de casa.

Un tema complejo, y me temo que no sólo en los aspectos empresariales, sino también en los éticos, relacionado con el tema de la regulación de la prostitución, con posturas encontradas, a veces muy viscerales.
En mi opinión, no se trata de regular o no la prostitución, o de prohibir sus anuncios en la prensa, sino de garantizar que las personas que la ejerzan lo hagan libremente, que se trabaje en un contexto en el que no se pueda ejerzar violencia no consentida sobre ellas y se garantizen sus derechos sociales y sanitarios. Mientras se debate si legalizar o no la prostitución, y no se hace nada más, continuará la violencia machista que representa el proxenetismo. Y la verdad, la reacción de los editores me parece poco seria, me parece más coherente la de Arsenio Escolar. Veremos lo que hace Público.
En todo caso, lo que si creo que se debería hacer es no incluir anuncios que incluyan expresiones xenófobas, que o no respetan los derechos humanos o que inciten a la prostitución infantil. Lo de las estrellitas…, un tanto anacrónico, no?.