HerminioJF.-El fotoperiodista Kai Försterling tiene, además del apellido más enrevesado de la profesión valenciana para escribir en un pie de foto, una extraña capacidad para estar en el lugar adecuado, en el momento preciso, y encima capturar un gran encuadre y que la foto no aparezca movida. O sea, técnica, algo tan preciado en estos tiempos en los que cualquiera puede hacer fotos con el móvil o con el reloj. Lo conocí a finales de los 90 en la redacción de Levante-EMV, y ya por entonces resultaba obvio que se trataba de un joven con talento y que nos pondría las cosas fáciles a los diseñadores, pues sus fotos siempre tenían el enfoque correcto, la iluminación idónea y la resolución adecuada para enfrentarse a cualquier silueteo o para forzar su tamaño. En estos años su trayectoria ha sido ascendente y su trabajo lleva más de una década publicándose en la prensa a diario, así que no hace falta explayarme alabando su calidad fotoperiodística. Me quedaré tan sólo con un pequeño detalle, de esos que le retratan humana y profesionalmente: desde hace unos meses mantiene un blog personal, llamado Vida de Perros, en el que muestra decenas de instantáneas que retratan la vida cotidiana del que venimos a llamar el mejor amigo del hombre.

En su blog, Kai rescata unos instantes de la existencia de los anónimos perros valencianos. Ciudadanos también de esta urbe mediterránea, pero que sufren los que más la ausencia de zonas verdes realmente cercanas a donde habitan sus dueños y el insoportable estruendo de los petardos que se disparan en cada fiesta, boda o victoria de partido de futbito de patio de colegio que se celebre por estos pagos. Kai se encuentra a los cánidos a pie de calle, abandonados sin esperanza o luciendo afortunados las prendas con las que le disfrazan de personas sus amorosos dueños. Algunos dichosos, acariciados por alguien que les quiere, otros vagando desamparados o esperando ser rescatados de la perrera municipal. Tristes o felices, temerosos o confiados, sobreviviendo como uno más de nosotros en la ciudad de los grandes eventos; durmiendo, bostezando, comiendo…abriéndose paso entre las multitudes de la Estación del Norte, descansando sobre el banco de un parque del Carmen con un pañuelo fallero anudado al cuello, o dando cuenta de los restos de una paella a la leña.


Hace unos años que Kai ya no trabaja en Levante-EMV. Le fichó la Agencia EFE, por lo que es como si siguiera trabajando en esta casa, aunque tengamos que compartirle con los diarios de todo el mundo. Y es que si estáis lejos, cuando leáis en algún periódico algún artículo sobre algo que ocurra en Valencia, seguramente la foto que lo acompañará será suya, o de alguno de sus veteranos y eficaces compañeros en EFE Valencia, J.C. Cárdenas y M. Bruque. Pero si andáis por aquí, le encontraréis recorriendo la ciudad con su Canon EOS Mark II a cuestas, persiguiendo la noticia o a algún perro despistado, siempre pedaleando sobre su bicicleta; un acto tan saludable como heroico en una ciudad (frase homenaje a los NM), en donde la alcaldesa insiste en que los carriles-bici lleven siempre en la dirección contraria a la que debe tomar tu vida.
(Permitirá Kai que le dedique este post a mi perro Teo; valenciano, sordo, objetivamente feo, y con sólo tres dientes sanos, encontrado tiritando en el portal de mi casa una madrugada de febrero de 1999. El veterinario me dijo entonces que no me encariñara mucho con él, pues tenía “entre 5 y 10 años de edad”. Pero estamos en 2008 y ahí sigue, canoso, cardiópata y distante, esperando esa foto de Kai que le haga verdaderamente inmortal.)
- Vida de Perros, el blog foto-perro-gráfico de Kai Försterling
Más en CuatroTipos:
- Otra joya emergente del fotoperiodismo valenciano en Eva Mañez, las imágenes de la otra Valencia.


PD.- Por cierto, muchas gracias al blog mexicano NiceFuckGraphics por incluirnos en su compilación de los mejores 100 blogs de diseño en español, junto a alguno de nuestros blogs favoritos, como QuintaTinta, Maquetadores, Evasèe, Isopixel, Papel Continuo o Ateneu Popular. Gracias también a éstos últimos, Ateneu Popular, por hacernos partícipes de los meme-premio Brillante Weblog y Dardo Antihéroe, aunque no sabemos muy bien qué significan. Como ya comentamos en un post anterior, esto de los premios virales está muy de moda últimamente; pero está visto que tienen sus peligros: ¿Qué les parece la polémica que se ha montado con la imagen del premio Brillante ese?
La Maldición del Premio Brillante. Vía Alquimistas del Diseño.












