Según Pamiés “El galerista valenciano Jorge Juan ha aprovechado las aguas turbulentas de las elecciones para introducir una candidatura ful que [...]“. Casi me trincho imaginándome el cabreo monumental de la agencia que ha ideado la campaña, los clientes (una galería comercial, mal que le pese a Pamiés) y, obviamente a los galeristas valencianos que ni se plantean financiar una iniciativa de tal calibre.
Los que estarán encantados de la vida serán los propietarios de la madrileña Galería de arte Jorge Juan, quienes seguro que, gracias también a Google (y a Pamiés), tienen un buen subidón de visitas.
HJF.- La campaña electoral ya está a la vueta de la esquina. Y con las prisas, algún empleado de la empresa de vallas publicitarias se le ha ido la mano con el pegamento.
TGorria. Publicado ayer (12 de abril), en la sección de sucesos del diario Levante-EMV.
Probad a leer el titular rápidamente. Leedlo otra vez. Y ahora, leedlo pero muy despacio, casi deletreando las palabras. ¿Ya? ¿Os habéis fijado en la errata?
Ayer la vi de casualidad, y pregunte a tres o cuatro compañeros, y hasta la tercera lectura no eran conscientes del error mecanográfico, que paso también el filtro del redactor, el redactor-jefe y el del responsable del cierre. No soy un experto en legibilidad, pero es muy posible que tenga que ver con el hecho de que leemos bloques de letras, palabras, y en este caso, “identificamos” la palabra identidades de un golpe de vista, sin fijarnos en el texto real.
El mundo de las erratas es apasionante, y posiblemente merecerá más posts en este blog, e incluso un apartado propio. Afortunadamente, en esta ocasión no ha pasado de ser una curiosidad, y un argumento para un post como este, y no como en el caso de alguna etarra histórica, tal que una que me viene a la cabeza y que decía algo así: “continúan graves los mineros muertos ayer en León”. Seguiremos informando, se aceptan las colaboraciones.
HerminioJF.- Apple es junto a Google la marca con mayor crecimiento en el mundo en los últimos años. Según Bussiness Week, su valor como marca alcanzaba en 2005 los 7.965 millones de dólares. En los últimos años Apple ha ampliado su nicho de mercado, pasando de considerarse un fabricante de ordenadores bonitos y caros asociados al diseño en general (al periodístico en particular), a convertirse en una gran marca global conocida y valorada por el gran público. El iPod y la tienda de música iTunes le han echo un hueco en la mente de la mayoría de los consumidores, y fruto de esa realidad generalista desde enero de 2007 la empresa ha dejado de llamarse Apple Computer, para llamarse sencillamente Apple, Inc.
Todo el mundo conoce a Apple. Y todo el mundo conoce su logo que ellos colocan enorme en todo producto que fabrican: la manzana mordida.Antes multicolor, y ahora monocromática y cristalina. Apple=manzana. Fácil, directo, simple, efectivo. Un gran trabajo de ‘branding’.
Por eso, en el departamento de márketing de Apple, debe doler que ocurran cosas como esta:
El mundo, miércoles 4 de abril de 2007, pagina 37.
Llámeme pejiguero, pero que te ocurra tres veces seguidas, me parece excesivo. No lo vio la periodista, no lo vio el editor de economía, no lo vio el corrector de cierre… Mucha gente para no ver tres veces seguidas una misma errata, en una palabra en inglés que te enseñan en el cole a los 10 años.
Serán entonces cosas del diccionario electrónico, que es a lo que echamos la culpa todos desde hace años (una versión actalizada de aquello de los ‘duendes de la imprenta’). Aún se recuerda en la profesión la célebre crónica del corresponsal en Moscú de La Vanguardia de 1998, en la que, entre otros disparates, el corrector automático rebautizó al primer ministro ruso Yevgeni Primakov como ‘Vagina Permisivo’.
En fin, estas cosas nos pasan a todos.
PD.- Desde el 24 de enero de 1984, Apple es más que una manzana, es una manera de vivir, e incluso de pensar. Suena inquietante, porque desde el principio Apple siempre quiso asociarse a la libertad de elección. Y ese era el leit motiv de su célebre anuncio de 1984, que aún hoy se considera uno de los mejores de la historia.
Pero confieso que, como muchos otros en nuestra profesión, yo pienso en Mac. Y eso en cierta manera me esclaviza, porque estoy condenado por ello a ser un tipo informáticamente incompatible con el 95% de la sociedad. Y ni siquiera puedo decir que tenga una relación idílica, porque, como a todos, los Mac y Apple me han jugado malas pasadas. Pero es que cuando veo el icono del perrito en Windows corriendo durante horas para encontrar un archivo, me dan ganas de gritar aquello de ¡que vivan las cadenas!.