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Galicia Hoxe, in memoriam

HerminioJF.-Hoy martes 28 de junio ha salido a la calle el último ejemplar de Galicia Hoxe, el único diario de pago escrito íntegramente en gallego. Aunque en rigor, el de hoy no se trata de un periódico, sino de una sombría esquela de 8 páginas, con la que al menos se le ahorra a la plantilla de 19 empleados el mal trago de redactar su propio funeral. El director, Caetano Díaz, se queda a solas con ellas para, entre la indignación y el desaliento, repartir inclemente las culpas por el fracaso del proyecto entre la crisis económica, “el desprecio institucional” del gobierno popular de Núñez Feijoo y el “autoodio de una sociedad civil empeñada secularmente en mantener una relación paranoica con sus propias señales de identidad”.

De tendencia progresista y firme defensor del gallego y la identidad nacional, Galicia Hoxe, –como tantos otros medios de comunicación–, no era rentable desde la única perspectiva de la ley del mercado. Pero en mi opinión (me temo que no coincide con los vientos ultraliberales que soplan), resulta absurdo supeditar la relevancia como dinamizador cultural de un periódico como éste a su cuenta de resultados. Nacido en 1994 como O Correo Galego y renacido en 2003 con su nuevo nombre e imagen, Galicia Hoxe no era un diario cómodo para el actual gobierno autonómico que bajo la lógica de los recortes eliminó gran parte de las subvenciones que recibía,  aunque resultara obvio que sólo con ellas se podía hacer cotidiana la presencia diaria en los quioscos de la lengua gallega, lo que parece que resulta inviable desde una perspectiva meramente económica. ¿Cómo si no con ayudas públicas se puede hacer cumplir el artículo 5.3 del Estatuto de Galicia: “Os poderes públicos de Galicia garantirán o uso normal e oficial dos dous idiomas e potenciarán o emprego do galego en tódolos planos da vida pública, cultural e informativa, e disporán os medios necesarios para facilita-lo seu coñecemento.”

El diseño original de Galicia Hoxe había sido realizado en 2003 por Ferran Grau, actual Director de Arte de El Periódico de Catalunya. Empleó para su proyecto la tipografía Griffith Gothic en titulación –con una singular alternancia entre caja baja y caja alta–y textos complementarios y Charter para el texto de lectura. Pese a las limitaciones de medios de todo pequeño periódico, logró en los últimos años varios premios ÑH de la SND-E en reconocimiento a su diseño. Echa el cierre en medio de una debacle generalizada de los medios de comunicación en gallego (A Nosa Terra, Vieiros…), y en la prensa diaria tan solo le sobrevive el diario gratuito “LV, de Luns a Venres” de el grupo El Progreso escrito integramente en Gallego, aunque otro diario, Xornal de Galicia, lo emplea en parte de sus artículos.

El director, en las últimas líneas de su severo artículo de despedida, afirma que no admite pésames. “Ahórrenselos para una mejor causa. Nuestro dolor es privado y nuestras heridas, también”. Y concluye: “La familia no recibe. Es tiempo de silencio”.

Descanse en paz.

PD.- Haciendo  menos ruído, el pasado 1 de junio cerró el diario Aquí Cantabria, que apenas tenía un año de existencia.

La viva imagen de la desesperación

HJF.- De entre las múltiples portadas alarmistas que pueblan hoy los quioscos, me quedo con la de Información de Alicante como la más apocalíptica. Por obvia afinidad personal, pero sobre todo porque ha logrado conjugar el titular más tremendista de la prensa española, con la foto de un Valdés que es la viva imagen de la desesperación.

España, asomada al abismo, como en los viejos tiempos. Hermano Lobo (Archivo histórico aquí)

Aunque a decir verdad, la viva imagen de la desesperación es la que reina en las portadas británicas hoy, en las que Gordon Brown se desmorona en directo, mientras le hacen escuchar ante las cámaras la grabación de sus palabras que él creía off-the-record, en las que menospreciaba el discurso intolerante de una señora que ha puesto en jaque la campaña electoral laborista…

…Y el Independent, que pone el mejor titular de la jornada de la prensa londinense. Como sentencia T*P*: “Contra las exageraciones, los hechos.”

Por cierto, ¿Han visto el nuevo diseño de Cases i Associats para The Independent?. Contenido, elegante, despejado, más serio. La tipografía FF Clan que sustituye a la Amplitude les funciona de maravilla…Vamos, que me gusta mucho. Vale la pena gastarse 3€ en la edición internacional si andan por aquí (aunque viene con poco color y apenas cuatro páginas del nuevo suplemento Viewspaper).

Para saber más:

LaMilk: El papel sale caro

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herminiobarbaHerminioJF.-Un cadáver más para el Magazine Death Pool, ese tétrico listado de epitafios que hace recuento de bajas en el agitado mercado de revistas. Aunque esta vez nos cae más de cerca: La revista mensual gratuita de tendencias LaMilk —editada en Valencia, pero con vocación nacional—edita este mes de abril su ejemplar número 31. El último: “No os contaremos milongas”, escribe Joshua Vázquez en el editorial de la última página, “el mercado de la publicidad está con la capa más caída que nunca y la situación nos lleva a una reconversión de la revista”

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LaMilk era un ejemplo de publicación independiente que pese a estar motivada por la ilusión particular de unos emprendedores amantes del diseño, pretendían reproducir las cotas altas de excelencia visual alcanzadas en las grandes revistas internacionales de tendencias. Y a pesar de editarse en una ciudad “periférica” en estos años había logrado codearse en calidad con publicaciones similares de las aparentemente inalcanzables Madrid y Barcelona. Pero en este entorno económico “donde baja publicidad y los impagos se multiplican como setas” es muy difícil sobrevivir, y toda una generación de revistas gratuitas surgidas en la última década y cortadas bajo el mismo patrón (moda urbana, música avanzada, tendencias “cool”, alto diseño, blancos a go-gó, fotografía rompedora y grueso papel couché) se sienten desvalidas ante la flaqueza de su único sustento económico.

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Para mantener su actividad los miembros de LaMilk se reconvierten en un estudio de diseño, márketing, fotografía y eventos, con la ilusión de regresar algún día para volver a ofrecerse en las barras de los pubs más modernos de la ciudad. En todo caso, pese a la decepción, se quedan con la parte buena de esta experiencia voluntarista: “la persona que quiera montar una revista de tendencias sufrirá; probablemente se le caiga más rápido el pelo y tenga una semana cada mes un tanto estresante, pero tendrá recompensas que no se pueden pagar con dinero.”, escribe. Ya se sabe: contactos en el mundo de la moda, pases de prensa abriéndote paso en los “backstages” más elitistas, entrevistas con los músicos que admiras, y un máster acelerado en el proceloso mundo de la cuatricromía y el Photoshop.

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Hay que aprender de los aciertos, pero sobre todo de los fracasos y ellos se van con la cabeza bien alta. Su último número de 74 páginas cuenta con otra de sus enigmáticas portadas silentes, una gráfica minimalista, una paleta tipografíca sin pretensiones a base de helvéticas y baskervilles e irónicamente un “relativo éxito en cuanto a publicidad”. Pero ya era demasiado tarde. La última frase de la última página de su último número sentencia: “Se cumplen exactamente tres años (de abril de 2006 a abril del 2009) desde que lanzamos el primer número. Ironía o casualidad, lo cierto es que el papel sale caro.”

Descanse en paz.

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Sobre el mea Culpa

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A Camps y Fabra tampoco les gusta pedir perdón. Foto de Kai Försterling.

herminiobarbaHerminioJF.-A los periodistas, como a los políticos y a los sumos pontífices, nos cuesta reconocer nuestros errores. Retozamos exigiendo a los políticos que enmienden sus traspiés, que acepten sus fallos, sus salidas de tono, sus trajes presuntamente pagados por comisionistas, que den explicaciones y que sean capaces de pedir perdón alguna vez…. Ay, pero nosotros también somos humanos y en nuestro oficio frecuentamos el “sostenella y no enmendalla” y llevamos bastante mal lo de vernos obligados a rectificar públicamente. Tanto es así que la fe de erratas, —Ese particular confesionario en el que reconocemos nuestros pecados—, acaba ocupando generalmente el rinconcito más diminuto de la página de opinión.

Urdaci, pidiendo perdón a C-C-O-O, a su manera. Los periodistas parece que solo nos apetece recular cuando hay una sentencia judicial de por medio, y ni aún así los hacemos de buena gana.

¿Y los diseñadores de periódicos? Tampoco parece que nos guste mucho reconocer cuándo hemos fallado. Mario García Jr. publicó hace unos días un artículo en el que comentaba una anécdota de su padre, Mario García, uno de los diseñadores de periódicos más prolíficos de las últimas décadas, acerca de las quejas de los lectores que siguieron al rediseño de Des Moines Register. “Cuatro días después del rediseño, un editor le llamó muy preocupado a causa de las 300 llamadas recibidas de lectores que decían odiar su rediseño. Mi padre le dijo al editor que corriera a la licorería más cercana a comprar una botella de champán. Cuando el editor le preguntó a mi padré el porqué, le contestó que recibir tan sólo 300 llamadas quejándose con una circulación de 150.000 ejemplares era causa de celebración”. Con un par.

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Sin embargo no están los tiempos como para desoir las quejas de la audiencia: Charles Apple contaba hace unos meses que el Chicago Tribune ha reconocido públicamente ciertos errores de su rediseño de Septiembre de 2008 y que por eso en enero publicó este folleto envolviendo su portada en la que explicaban los reproches que habían recibido de sus lectores, (los que decían que el periódico estaba muy desorganizado, los que echaban de menos el cuaderno de economía…) y los cambios que han hecho para enmendarlos. No es que sea un ejercicio de autocrítica muy profunda (se trata más bien de una inteligente campaña de márqueting), pero atreverse a reconocer errores en este oficio constituye toda una novedad.

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Y este fin de semana también Charles Apple nos contaba la historia del San Antonio Express-News, que había recibido 1.200 llamadas y emails de quejas de lectores en tres días, hasta el punto de que se había visto obligado a rectificar y volver a incluir ciertos contenidos que se habían perdido. El “Ombudsman” del diario reconoció desde el principio esas demandas, que como suele ser habitual más que preocupación por el diseño, mostraban su consternación por la desaparición de algunas firmas colaboradoras ante los recortes del diario, que estrechaba su tamaño para ahorrar papel.

¿Deberíamos aplicarnos en este negocio algo más a estos ejercicios de humildad? Escribo este post porque éstos días de Semana Santa parecen ideales para los actos de contricción. Les contaré que en Octubre de 2007 realicé un rediseño en un pequeño periódico de Figueres (L’Empordà, quizás lo recuerden) y que enseguida empezó a recibir críticas de los lectores, porque la tipografía de lectura era muy pequeña. Lo cierto es que en mi afán por ahorrar papel y mantener la alta tasa de información por página de este diario apuré la retícula a 10 puntos (cuando había trabajado con retículas de 10,5 en adelante), desoyendo la evidencia de que cada vez más los lectores reclaman cuerpos de texto más grandes, por mucho que las condiciones de impresión sean mejores que nunca. ¿La costumbre de lectura en pantalla? ¿La mayor edad media de nuestros lectores? Quién sabe. Pero desde luego aprendí la lección: como recuerda Lucie Lacava, “Bigger is Better”. Primero cambiamos de Minion a Miller Text en dos semanas para dar apariencia de texto más grande, pero eso no era suficiente. Un año después tuvimos que cambiar todos los modelos de Empordà uno por uno para introducir una retícula de 10,7 puntos. Y nadie echa de menos esos dos o tres párrafos que se pierden de información, a cambio de la sustancial mejora en la legibilidad.

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Yo no tengo dudas. A poco que haya lectores que no se sientan cómodos con la legibilidad (no es cuestión solo de tamaño, también de la elección tipográfica, y de su grosor ¡¡¡cuidado con la sutilidad de las tipografías light o book, tan bonitas en pantalla!!!), hay que cambiar. Con la obsesión con los recortes de papel y la reducción de tamaño de los periódicos corremos el peligro de quedarnos cortos con el cuerpo del lectura. Por mucho que nos duela a los diseñadores, es mejor reducir el tamaño de las fotos que el de texto. Enric Jardí en su último libro nos advierte que los “diseñadores menos expertos suelen usar el texto demasiado grande. Pero los más veteranos tienden a usar el texto demasiado pequeño”. Y es que con los textos pequeños todo queda más compacto y el gris de las columnas más armónico, y se deja más espacio para grandes fotos, más blancos, o cabeceras más potentes…pero de nada sirve tener más texto si a nadie le apetece leerlo. Algunos de los rediseños recientes más relevantes como Avui o Gaceta de los Negocios aumentaron su tamaño de letra a los pocos días del cambio de maqueta. También lo hizo el Sunday Times, rediseñado en Julio de 2008; e incluso reconoció las quejas de los lectores en un editorial publicado en el segundo número tras su rediseño.

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Semana Santa Marinera de Valencia. Foto de Fernando Bustamante.

Una mala tarde la tiene cualquiera y un proyecto de diseño, por muy a conciencia que se haga, siempre tiene algo que merece ser enmendado. Por todas esas veces que hemos desdeñado la opinión de los redactores, con el recurrente argumento de “zapatero a sus zapatos”, y por las raras veces que consultamos a los lectores si les gusta tal o cual cosa, por entender el “feedback” que nos llega tras un rediseño como mero “ruido”, de vez en cuando es bueno que aprendamos a pedir perdón. Y tampoco venía mal algún post con espíritu de autocrítica, que en este blog ya nos entregamos el resto del año al “autobombing” sin contemplaciones.

Desde el recogimiento y el fervor de las procesiones, o disfrutando del sol primaveral en alguna playa con espíritu más pagano, felices vacaciones de Semana Santa.

Vanilla Ice también pide perdón: “Era joven, manipulable…una marioneta”

Actualización: Pedir perdón por los errores pasados puede convertirse en el fenómeno de moda en estos tiempos. El rapero Vanilla Ice pide perdón públicamente por aquél “hit de finales de los 80. En realidad se trata de una campaña publicitaria de Virgin Mobile Australia, que ha creado una página promocional que recoge los mayores errores musicales de la historia. Merece una visita descreída y curiosa www.rightmusicwrongs.org (visto en El  País)

Rocky Mountain News, in memoriam

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Portada del RMN de 1934

herminiobarbaHerminioJF.-Fue el primer periódico fundado en el Estado de Colorado. Sobrevivió a la Guerra de Secesión, a un par de Guerras Mundiales, y a una tremenda inundación que se llevó por delante sus rotativas. Con una apuesta casi centenaria por el color, fue el primer gran periódico “serio” norteamericano que se pasó al tamaño tabloide, su seña de identidad desde 1942. Aún en plena crisis económica, y a los dramáticos descensos en la circulación, seguía vendiendo más de 200.000 ejemplares, los domingos cerca de 600.000 y contaba con 2.000.000 de visitantes únicos en su web. No parece por lo tanto que los lectores se hayan cansado de él, sencillamente ya no salían las cuentas. El Rocky Mountain News, fundado en Denver el 23 de abril de 1859, se quedará a menos de dos meses de cumpir sus 150 años de existencia.

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Hoy viernes ha sacado a la calle su último ejemplar, después de que el miércoles el Consejo de Administración de la empresa comunicara el cierre inevitable ante los 130 millones de dólares de deuda de la compañía y los 16 millones de pérdidas tan sólo en 2008. Los periodistas del Rocky, una redacción con decenas de premios Pulitzer y de diseño de la SND pidieron que el cierre se hiciera mañana sábado, porque estaban trabajando en estupendos reportajes para la edición de fin de semana. La respuesta fue “no”.

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La redacción del RMN siendo informada del cierre de la publicación. Sorprende ver la cantidad de niños presentes en la asamblea. Ver la galería fotográfica del Rocky Mountain News

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La cuestión es que en la ciudad no cabían dos grandes periódicos. “Las matemáticas siplemente no funcionan”, informó la propiedad a los empleados. Incluso en la propia redacción del RMN parecían convencidos de que no había hueco para hacer viable económicamente dos diarios en una situación de competencia feroz en plena crisis, una tendencia monopolística que parece inevitable en todas las grandes ciudades norteamericanas. Le sobrevive el Denver Post, el rival directo, tamaño sábana convencional, que hasta ahora vendía también en torno a 210.000 ejemplares. El Rocky Mountain News ha sido al final el primero en tirar la toalla, y el que ha tenido que pasar por el duro trance de cubrir informativamente su propio funeral.

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El Rocky se despide hoy de sus lectores a lo grande, con un suplemento de 52 páginas en el que hace memoria de su agitada historia. Las páginas del suplemento, que incluye además unos cuantos conmovedores y deprimentes artículos vaticinando el cataclismo final de la prensa impresa (se entiende la amargura…o el “abceso” de lucidez), se pueden decargar en PDF desde aquí.

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Portada del RMN del 19 de febrero de 1898, el día en el que EEUU entró en guerra con España.

También es muy recomendable acudir a la serie de reportajes que el Rocky Mountain News estaba dedicando a sus portadas históricas más relevantes con ocasión de su 150 aniversario. Unas portadas que pueden también descargarse en PDF. Aunque el súbito cierre de la publicación ha interrumpido esta recopilación en 1978.

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Vale la pena pasarse hoy por la página web del RMN, —aunque igual tampoco hay mucha prisa, porque supongo que ya nunca más se actualizará—. Allí podrán ver un más que emotivo video de despedida y leer los mensajes de los lectores reconociendo la transcendencia en sus vidas de un diario que había acompañado a los ciudadanos de Colorado, al pie de las Montañas Rocosas, durante siglo y medio; dando testimonio de sus avances y fracasos, sus sueños y sus sacrificios, generación tras generación…

…Hasta hoy.

Descanse en paz.

Link, in (pre)memoriam

hjfHerminioJF.-En octubre de 2006 nació en Norkfolk (Virginia, EEUU) el periódico gratuito Link, un diario de pequeño formato pensado para un público joven entre 18 y 34 años. El Virginian-Pilot, el gran diario de pago de la región, lo creó en un esfuerzo por capturar la atención hacia el papel del redeyelector joven, al igual que habían hecho otros diarios como el Chicago Tribune con su gratuito Red Eye. Sin embargo su difusión debía de ser mucho más modesta. Mientras que Red Eye distribuye unos 200.000 ejemplares en la zona de Chicago, Link se trata de una pequeña publicación que ha que salir adelante con tan solo 30.000 ejemplares diarios, menos que cualquier edición de un diario gratuito normal en muchas provincias españolas.

Con un diseño original de David Putney, Link pugna por acercarse a un lector en absoluto familiarizado con el formato de periódico de sus padres, y habituado a la lectura en internet, de manera que su aspecto es arrevistado e innovador. Mucho color, imágenes impactantes y, en palabras de Putney,  “historias rápidas, cortas, editadas de manera sucinta y con un estilo narrativo conversacional”. Es decir: algo que ya habíamos visto (ritmo y estilo juvenil y desenfadado), pero fuera del couché mensual: Link se reparte a diario, y ofrece sus historias de manera radicalmente distinta a la del resto de los periódicos del mercado local.


Este tabloide presenta un diseño diáfano, ligero y elegante; contenido y sobrio tipográficamente pero lleno de color e imaginación. Su planteamiento para abordar las noticias incluye una titulación directa y muchos cuadros, estructuras y secuencias de texto (Lo que llaman los americanos ASF, Alternative Storytelling Forms). Para mi gusto es lo más parecido en papel, temáticamente, jerárquicamente e incluso cromáticamente a lo que está haciendo el equipo de Gumersindo Lafuente en Soitu.es: darle la vuelta a la agenda, poner las tendencias, arte, música y cultura por encima de la política, buscar un enfoque distinto y cosmopolita a la información, no exento de ironía, y acercarse al lenguaje directo de las nuevas tecnologías y a internet.

Link echa el resto en sus portadas, que casi siempre dan en el clavo estéticamente. Pero también cuida mucho la edición visual de sus páginas interiores, algo poco habitual en gran parte de los diarios estadounidenses, que “se curran” mucho las primeras y portadillas de sección, pero que luego en las páginas interiores levantan el pie del acelerador y tiran de maquetero.

Pero el Virginian-Pilot no vive su mejor momento: Ha despedido a 125 personas, el 10% de su plantilla, y  ya no está para aventuras paralelas, así que ha decidido concentrarse en su “core bussiness”. Además Hapton Roads no es Nueva York ni Chicago, por lo que tras dos años de existencia el Virginian-Pilot informa que el ‘vivaracho’ Link se muere el próximo 19 de diciembre, aunque la editora Brianne Warner aún alberga la esperanza de que algún día resucite cuando la crisis termine . Si es que quedan periódicos en papel para entonces, claro (*). En unos tiempos en los que José Pardina nos recuerda cómo la muerte editorial es un fenómeno imparable en el ámbito de las revistas, Link es un ejemplo más de cómo el suelo se ha abierto también bajo los pies de los diarios gratuitos de tamaño pequeño y medio, que están cayendo como moscas ante la crisis publicitaria, y sin el colchón del precio de venta en quiosco.

Link ha vivido deprisa, ha muerto joven y ha dejado un bello cadaver, todo hay que decirlo. Ahí quedan al menos los portafolios de los diseñadores que en él trabajaron, como Krissi Xenakis, Jill Martin, o David Putney, (hoy de nuevo en Viginian-Pilot), para dar testimonio a las generaciones venideras de que un diario diferente que querrían leer los abonados al Tuenti ese, sí era posible. Yo, que acudía de vez en cuando a su web a comprobar sus últimas ocurrencias, lo echaré de menos, aunque me quedaban dos telediarios para salirme de su target, a decir verdad. Quizás Link llegó demasiado pronto, o demasiado tarde, pero lo único cierto es que dentro de 20 días no volverá a publicarse, dejando tras de sí un legado de dos años de diarios en PDF que pueden consultar en su página web.

Descanse en Paz.

(*) “La crisis en Japón duró diez años ¿por qué aquí dos?”. Nuevas pistas sobre este mundo que se desmorona en el último post de Francisco Pascual en su blog colectivo No Doy Crédito!, de El Mundo, bajo el desasosegante título de “La que se nos viene encima”.

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