CuatroTipos

Diseño periodístico y más.

Archivo para agosto, 2007

El Boletín, los gráficos/concepto y la leyenda del espacio

HerminioJF.-En megaexclusiva mundial he logrado que me pasaran la portada que mañana sábado publicará el semanario económico valenciano El Boletín, que vuelve al kiosko tras cuatro semanas de vacaciones. No nos lo agradezcan, es nuestro trabajo:


Me dicen que sacaron la idea de un post de CuatroTipos de hace unos meses. Les sonará: la inspiración no la han ocultado en ningún momento, ni siquiera en los colores. Como dice Enric Jardí, en este oficio hay que ser ladrón, pero honrado y que se note. Es un claro homenaje a aquella portada de prueba que realizó en noviembre de 2006 Neville Brody para el último rediseño de The Times que representaba el tamaño real de espacio físico que se podía comprar por 50 libras en diferentes ciudades del mundo. La idea de The Times era brillante y efectiva: una infografía sencilla que estableciera una relación espacial entre los elementos gráficos y el tamaño real de la página. En el caso de El Boletín han utilizado la comparación de cuántos centímetros cuadrados de suelo urbanizado se puede comprar con 100 euros y el marco más grande es la ciudad de Valencia.

The Times, inédita, Noviembre de 2006.

La interacción con el papel y el tamaño de la página es una tendencia al alza en la infografía de los últimos años. El pasado febrero Chiqui Esteban de infografistas.com (no le molesten mucho estos días, anda liadísimo en Madrid según dicen con un futuro empleo “público” ;-P) , nos descubría este gráfico de New york Times que publicó en su portada y que fue merecedor de una medalla de plata en los premios SND 2006. Dice Chiqui: “Se supone que el pequeño punto blanco marca el tamaño de un nuevo microbio comparado con lo que sería el tamaño a escala de un punto impreso en esa misma página.” No parece muy útil, pero ingenioso lo es un rato.

Y por citar algo de producto nacional, el pasado 2006 ABC publicó una serie de reportajes acerca de la sequía en diferentes regiones españolas. El gráfico mostrando las reservas hídricas de los embalses se fundía con el texto informativo tomando toda la página como marco de la imagen. Este trabajo obtuvo una mención en los ÑH03 de la SND-E.

No sé quién sería el primero al que se le ocurriría la idea de relacionar el tamaño de los elementos gráficos con el del papel, pero desde luego está claro cuál fue uno de los trabajos que lo más difundió: En 1997 Jaume Serra ingeniaba este gráfico para el diario Clarín de Argentina: una pequeña mancha que representa el tamaño de la ciudad Buenos Aires, e indicaba que en comparación las tierras en propiedad del millonario Soros en Patagonia equivalían a escala al espacio de toda esta página. Por su sencilla genialidad, Gonzalo Peltzer lo incluyó entre los mejores gráficos de la historia en la encuesta que se realizó para el anuario Malofiej 10.

Volviendo a El Boletín, tengo ciertos sentimientos encontrados respecto a que el mimetismo con el The Times sea tan intenso. Pero al fin y al cabo The Times ha creado una nueva categoría infográfica, como ya hiciera en 1875 siendo el primer diario en el mundo que publicara un mapa del tiempo y luego lo hicimos los demás. En el periodismo nos pasamos el día imitando, copiando, clonando o haciendo nuestros los hallazgos informativos y visuales que los demás publicaron el día anterior y que un semanario local de pocos miles de ejemplares imite a The Times tiene más mérito que demérito, a no ser que lo manden a un concurso para ganar un premio. Pero lo verdaderamente importante es que es la primera vez que veo en una portada valenciana algo parecido a un gráfico-concepto como en esas nuevas portadas-viewspaper tan de moda últimamente en Londres o París… Así que buen fin de semana y !descorchen esas botellas!.

Jason Bourne lee The Guardian

hjfHerminioJF.-Esta noche he ido al cine a ver el Ultimátum de Bourne. Descuiden, no me voy a meter también a crítico cinematográfico, que ya solo me faltaba eso. Se lo cuento porque no me imaginaba yo a principios de verano yendo a ver una película palomitera con un ex espía amnésico renegado de la CIA capaz de poner en ridículo él solito a todos los servicios secretos norteamericanos en Moscú/Londres/Madrid/Tanger/Nueva York, desarmado y escapando intacto de tiroteos, navajazos, emboscadas, persecuciones por los tejados, bombas lapa e incluso saliendo con su propio pie de entre la chatarra de al menos tres coches destrozados tras accidentes multiples sin cinturón de seguridad. Así que no sé exactamente a qué se referían los de la SER cuando dicen que las pelis de Bourne tienen “Un enfoque mucho más realista” que las de 007; Igual es que estoy viendo mucho cine francés últimamente.

Bourne debe tener tanto superávit de puntos en su Travel Club como déficit en su Carnet de Conducir.

Pero dejémonos de sutilezas y permitan que me justifique: Pese a ser la tercera entrega de una saga de películas de espías, la crítica cinematográfica andaba rendida. Los de la SER le daban un 8. Los de Fotogramas y Estrenos de Cine cuatro estrellas. Así que allí que me he ido, y rápidamente lo he entendido todo: Bourne es un tipo estupendo capaz de caerle bien hasta a Bin Laden. Como afirma el crítico Cosmo Landesman en The Times, se ha convertido en el perfecto héroe de la izquierda liberal tras su transformación al humanismo desde su pasado trabajo como agente de la CIA/máquina de matar: “Habla 5 idiomas, conduce brillantemente en cualquier ciudad del mundo y, como vemos en la película, incluso lee The Guardian”. Para mí una virtud, pero quizás sea esa la razón por la que Landesman le puso 4 y no 5 estrellas a la película.

The Guardian, el diario favorito de Jason Bourne.

Entiendo que la prensa de centro/derecha inglesa vea con escepticismo los gustos lectores de Bourne (el Daily Telegraph ni siquiera cita a The Guardian en su crítica a la película), y es normal que cierto subsecretario de la administración republicana de los EEUU, califique durante una escena a Jason Bourne como “la más peligrosa amenaza a la que se ha enfrentado nunca la CIA”. Porque antes de subir al tren París/Londres en vez de coger como norteamericano que es, qué se yo, el International Herald Tribune, Bourne elige un ejemplar del británico, izquierdoso y ferozmente crítico con Bush diario The Guardian, y en su plácida lectura por la Bretaña francesa se encuentra con una noticia que enlaza con su pasado. Contacta con el periodista en su redacción y se cita en la estación de Waterloo. Un cuarto de hora de publicidad para The Guardian que vale su precio en oro a pesar de que Bourne, un hombre de acción sin tiempo que perder con milongas, reprocha la cobardía del redactor en medio de un tiroteo solventando 400 años de historia del periodismo con una frase: “Esto no es una noticia de los periódicos: esto es la vida real”. Segundos después el compañero deja vacante una plaza de redactor de investigación del suplemento G2 acribillado a balazos en una estación atestada de gente, a manos del francotirador de una potencia extranjera supuestamente aliada. Vamos, lo que suele ocurrirle a los periodistas de The Guardian todos los días.

Pero la que realmente es impagable es la crítica que realiza Peter Bradshaw en The Guardian. Se lamenta irónicamente de la falta de valentía del redactor que representa a The Guardian, capaz de criticar con fiereza la política imperialista de Bush en Guantánamo y que sin embargo corre como una colegiala asustadiza cargando un bolso masculino en una preocupante actitud “metrosexual” y poco digna. Pero sobre todo Bradshaw muestra sus reparos ante una grave inexactitud: “El libro de estilo de The Guardian establece claramente que si estás bajo una lluvia de balas en un lugar público envuelto en una persecución asesina a cargo de una unidad de inteligencia malvada, tienes que meterte en el café internet más cercano y empezar a bloggear sobre el tema para mantener a los lectores informados”. Esto sí que es una lección sobre nuevo periodismo.

Extreme Ways, Moby. BSO de El Ultimatum de Bourne.

Las críticas de la película en los diarios británicos:

ÑH04: Última llamada

Jurado de los premios ÑH03 reunido en Pamplona, en septiembre de 2006. ¿Quiénes serán los elegidos de este año?

4T.- Aviso para los más remolones; os recordamos que el próximo viernes 7 de septiembre termina el plazo de envío de trabajos al concurso ibérico de diseño periodístico NH04 2007 organizado por la SND-E, el Capítulo España/Portugal de la Society For News Design. Ya sabéis, las páginas presentadas a concurso deberán haber sido publicadas entre el 1 de agosto de 2006 y el 31 de julio de 2007. En Levante-EMV ya tenemos preparado el paquete con varias propuestas de los CuatroTipos para mandárselas mañana por Seur. A ver qué pasa. 😉

Tomatina

HJF.-Es pegajosa y poco apta para escrupulosos, pero es indiscutible que la tomatina de Bunyol, (una fiesta tan singular como poco tradicional, que en rigor es una gamberrada-hecha-costumbre hace apenas unas décadas), es uno de los grandes iconos visuales de España fuera de nuestro país. En el extranjero les suena extraño que como español y valenciano nunca te hayas acercado por allí, (ni ganas), porque fuera de nuestras fronteras es una sensación: la gran ceremonia del tomatazo libre genera todos los años tal día como hoy las imágenes más recurrentes para las fotonoticias de la sección de Sociedad en los diarios de todo el mundo.

Ese rojo poderoso hace de la tomatina una de las fiestas más fotogénicas del mundo. Cada último miércoles de agosto, cuando el servidor de fotografía del periódico empieza a “escupir” imágenes de la tomatina, me quedo extasiado e involuntariamente imagino portadas con titulares en grandes letras blancas sin remate sobre las imágenes a cuatro columnas. No lo puedo evitar.

Hoy no tengo que diseñar ninguna portada, pero lo haría gratis, oiga, porque ya hice mi elección para 2007: esta foto de Andrea Comas, de Reuters. Y eso que aún no he visto las del amigo Kai Försterling de EFE.

Francia al sol de Italia

TGorría. Si Sthendal hubiera nacido en nuestros días, es muy probable que en vez de ser uno de los mejores novelistas del XIX, fuera un creativo publicitario de éxito. La frase que encabeza este post es suya, refieriéndose a Córcega, y no se me ocurre mejor eslogan turístico para describir a la isla, otrora denominada por los griegos como Kalliste, la más bella. Y seguro que al Capitán Haddock también le habrá gustado.

La culpa del viaje la tuvo El Pais, que en su suplemento Viajeros de hace unas semanas, recogía un atractivo reportaje sobre la isla. Así que nos pusimos manos a la obra, y con las previsibles complicaciones que implicaba el apresuramiento conseguimos, via Internet vuelo, (en atrapalo.com) apartamento (en homelidays.com) y coche de alquiler (Hertz) para un período de 10 días a un precio razonable.

Por una vez, mi afición al diseño y al interiorismo (y la escasa oferta de alojamiento que en esas fechas había) me hizo cometer un pequeño (?) error. Me deje llevar por las fotos de un apartamento disponible en el centro de la isla (en Santa Lucia del Mercouri, cerca de Corte) y contraté allí el alojamiento.

Ha de decirse que lo primero que llama la atención de Córcega es su complicada orografía, con más de un centenar de montañas que superan los 2.000 metros, y eso condiciona todo el viaje si no se conoce de antemano, así que mi primera recomendación es que si no vais estrictamente a disfrutar de la montaña, y lo que preferís es la playa, con excursiones al interior, es que planifiquéis el alojamiento en alguna localidad del sur, donde las comunicaciones son más fáciles y las curvas menos numerosas. La mejor opción, si tenéis posibilidad, es recorrer la isla, contratando alojamientos en sentido circular.

Otra opción es una moto y una tienda de campaña, e incluso si os lanzáis a la aventura y no pasáis de los treinta, tirar de dedo (el autostop todavía se mantiene, aquí se extinguió hace tiempo). Eso si, en el equipaje no debe faltar el bañador (el nudismo esta prohibido!), y las chanclas de playa pero tampoco unas botas de montaña.

Hay buenas guías (yo elegí la del País Aguilar, la mejor editada y claro, la de mejor diseño, aunque deberían remozarse tipográficamente, la Garamond ya no se lleva). Así que allá unas cuantas notas más y la recomendación de que vayáis cuanto antes (es un verdadero paraíso natural, de costa e interior, y no sabemos cuanto tardarán en descubrirlo los madrileños…)

Lugares imprescindibles.

Playas. Las playas del sur son verdaderamente espectaculares, con poca gente y aguas cristalinas. Si vais en plan familiar yo recomendaría (hay cientos) la de Campo del Moro, cerca de Sartene.

O cualquiera de las de la bahía de Porto Pollo. Si buscáis alguna más salvaje, en las proximidades de Bonifacio (las islas Lavezzi) o Porto Vecchio. Para playas urbanas , la de Calvi, con la silueta de su ciudadela al fondo, o cualquiera de las playas del golfo de Ajaccio, en la ruta que va a las islas Sanguinarias.

Tambien en el norte, cualquiera de las del Cap Corse, como la de Arganjola, en la foto inferior (un recorrido bien chulo, aunque ojo con los atascos en el acceso a Bastia) o las de Saint Florent, o l’Ille Rousse.

Lamentablemente, no pudimos conocer las del golfo de Sagone, (Porto) pero parece que también están muy bien.

Montaña. Lo más sorprendente de Córcega es su interior, y aunque las carreteras sean complicadas, vale la pena conocer sus montañas. El valle de la Restonica, por ejemplo, a unos kilómetros de Corte, es imprescindible. Un paisaje pirenaico con un caudaloso río que forma pozas en las que puedes pegarte un baño (el agua está bien fría, pero si hace calor es una gozada). O el Valle de Asco, en el que también os podéis bañar bajo la sombra de un coqueto puente genovés…

Hay multitud de rios de y de gargantas y pueblitos en lugares inverosímiles. Por otra parte, debéis saber que las vacas, los cerdos y los asnos campan libremente, cruzando las carreteras con cierto peligro (a nosotros se nos cruzó una piara de jabalíes con sus jabatos y casi acabamos en un barranco…) Para los más preparados, el GR 20, es una alternativa muy interesante.

Ciudades. Córcega tiene una extensión de 8,600 km2, un poco más del doble de Mallorca, con una población de un cuarto de millón de habitantes, (la tercera parte de Mallorca) lo que le confiere una densidad de población muy baja. No busquéis, por tanto, en sus ciudades (Ajaccio, la más poblada, tiene 60.000 habitantes) una intensa vida urbana ni una gran oferta lúdica o cultural. Además, el tópico que se maneja sobre la rudeza del carácter corso (son susceptibles, decía Asterix) parece bastante adecuado.

Aun asi, son correctos pero no se pasan de amabilidad. De las ciudades que visitamos, la que más nos gustó fue Sartene, tranquila y sin mucho bullicio, es un buen punto de partida para conocer el Sur. De todos modos, todas las ciudades importantes (Ajaccio, Calvi, Bastia, Bonifacio, Corte -la capital cultural-), tienen un casco antiguo interesante, que vale la pena visitar.

Comer y beber. La oferta es bastante elemental, no esperéis grandes cosas, ni siquiera su famosa charcutería (por cierto, encontramos un nexo cultural con el País Valencià, el embutido denominado figatellu, casi homónimo al figatell de la Safor y La marina, aunque de composición diferente) No llegamos a probar muchos vinos, aunque el tinto que probamos no estaba mal. La cerveza local (Pietra), con aromas de castaña no estaba mal, pero ni se ocurra probar la versión corsa de la coca cola (Corsicacola), es un brebaje que solo aguanta por el nacionalismo.

Los ultramarinos estan bien surtidos, y podéis arreglaros con una buena oferta de fruta y las cocas y pizzas al corte en las numerosas boulangeries de todos los pueblos y ciudades. Los restaurantes sirven menús decentes con cocina globalizada o con especialidades corsas (ya os digo, poca variedad) a unos 16 euros. Por las mañanas, lo mejor es comprar los croissants en la boulangerie y tomaros un cafe au lait en la terraza de cualquier cafetería. Podéis imitar a los nativos y pedir un Pastis a la hora del aperitivo, pero si no os gustan los licores superdulces y anisados, mejor una Pietra.

Corsica gráfica y política. También me resulto sorprendente el escaso nivel de autogobierno de la isla. Los corsos fliparian con las competencias de Murcia, pongo por caso. El corso es una lengua meramente testimonial (solo apreciable en los letreros de los topónimos y en las pintadas independentistas de la carretera) y al parecer, el terrorismo de origen independentista es una cosa del pasado.
Eso si, la peculiar bandera corsa, que más que una bandera es un icono gráfico está por todas partes.

Es una cabeza de “moro” (esa es la expresión que utilizan) con una cinta blanca. Algunos historiadores relacionan ese símbolo con la pertenencia de Córcega a la antigua Corona de Aragón. Independientemente del origen la verdad es que como símbolo identitario resulta de lo más funcional, a la par que original.

Medios de comunicación. En la isla no hay televisiónes locales ni regionales, pocas emisoras de radio, algun semanario (de caracter independentista) y un periódico, Le Corse Matin, editado por el grupo que tambien edita Nice-Matin. El diario no es nada del otro mundo, pero tampoco esta mal. Es interesante comprarlo porque te mantiene al tanto de lo que pasa en la isla, y en lo que respecta a diseño, nada especialmente relevante, aunque la tipografía que usa en titulares (The Sans black?) resulta eficiente. Pero deberian cuidar más la partición y justificación y por Dios, pongan una sangria de primera linea en los párrafos!

Homenaje a un periodista


TGorria. El muy recomendable post (dos más abajo) de HJF sobre François Porchez, (al que debo confesar no tenía el gusto de conocer) y los comentarios de Dobiol y HJF sobre este gran tipo de letra denominado Mencken, me ha desempolvado la memoria de la figura de este gran periodista americano, casi desconocido por la profesión en España y que sin duda merece una tipografía tan buena como la diseñada por Porchez (llamarle a un tipo así dice mucho a su favor) y un reconocimiento general de los periodistas.

Precisamente, Henry Louis Mencken (1880-1956. Biografia en Wikipedia) fue periodista del Baltimore Sun (periódico para el que Porchez diseñó en exclusiva la fuente) y en su época hizo algunas propuestas tipográficas (como resaltar las frases irónicas, que el lector americano tomaba por veraces). Hace unos veinte años que leí por casualidad “Prontuario de la estupidez y de los prejucios humanos” de H. L. Mencken, y desde entonces me parece un excelente manual para periodistas y siempre he recomendado su lectura.

Lúcido, libertario y sarcástico, H.L. Mencken recuerda la figura de esos periodistas “de raza”, que Howard Hawks o Billy Wilder retrataron en Luna Nueva o en Primera Plana, y aunque no se pueda estar de acuerdo en todo con él (era un misógino empedernido), leer la crónica sobre el proceso a un profesor evolucionista o su versión de la sociedad utópica (en la que los gobernantes debían estar “ligeramente chispados”) es todo un placer. También era un gran creador de aforismos (“Vive de manera que puedas mirar fijamente a los ojos de cualquiera y mandarlo al diablo”) y en su epitafio se resume su visión de la vida, en la que el sentido del humor era fundamental: “Si tras dejar este valle me recordáis y queréis dar una satisfacción a mi alma, perdonad a un pecador y haced un guiño a una muchacha sencilla.” Un texto que también podría haber firmado Georges Brassens, otro de mis creadores favoritos.

A una columna

HerminioJF.-En teoría es el peor formato informativo que existe. Ya se sabe; una columna de espacio no da juego para nada. Tan solo es el epítome del desprecio del director a los esfuerzos de un redactor insumiso, o el destino fatal de la exclusiva ya pisoteada por la competencia. El hogar natural de los temas de relleno, de las reseñas de las tesis doctorales, de las notas necrológicas de compromiso… En definitiva, carne de becario. “¡A una columna; por abajo, en página par!”: Ese el lugar donde se sitúa el verdadero infierno de la prensa

Incluso los premios mundiales de infografía Malofiej, tienen una categoría específica dedicada a los gráficos a una columna, conscientes de que en su humildad, ningún jurado repararía en ellos si no se ven obligados a hacerlo. Pero ayer lunes 27 de agosto de 2007, en los últimos coletazos del verano, dos diarios brasileños se revelaron contra el infeliz destino informativo y visual de una columna solitaria, dando una lección de cómo con un poco de imaginación se les puede sacar mucho juego en una primera página.

Me ha venido a la memoria esta portada de Diari de Terrassa, que se publicó con ocasión de su rediseño coordinado por Javier Errea, el 23 de abril de 2005 (día de Sant Jordi):

Por un día, (y tan solo por un día), la portada de Diari de Terrassa dejó de ser una portada más de Diari de Terrasa, para ser sencillamente la mejor del día. Un diario de 5.576 ejemplares de venta diaria, colocaba así a su primera página entre las merecedoras de uno de los premios de la SND-E ÑH02 a las mejores portadas del año 2005. Como en un cuento de la cenicienta escrito a una columna.