CuatroTipos

Diseño periodístico y más.

Archivo para agosto 29, 2007

Tomatina

HJF.-Es pegajosa y poco apta para escrupulosos, pero es indiscutible que la tomatina de Bunyol, (una fiesta tan singular como poco tradicional, que en rigor es una gamberrada-hecha-costumbre hace apenas unas décadas), es uno de los grandes iconos visuales de España fuera de nuestro país. En el extranjero les suena extraño que como español y valenciano nunca te hayas acercado por allí, (ni ganas), porque fuera de nuestras fronteras es una sensación: la gran ceremonia del tomatazo libre genera todos los años tal día como hoy las imágenes más recurrentes para las fotonoticias de la sección de Sociedad en los diarios de todo el mundo.

Ese rojo poderoso hace de la tomatina una de las fiestas más fotogénicas del mundo. Cada último miércoles de agosto, cuando el servidor de fotografía del periódico empieza a “escupir” imágenes de la tomatina, me quedo extasiado e involuntariamente imagino portadas con titulares en grandes letras blancas sin remate sobre las imágenes a cuatro columnas. No lo puedo evitar.

Hoy no tengo que diseñar ninguna portada, pero lo haría gratis, oiga, porque ya hice mi elección para 2007: esta foto de Andrea Comas, de Reuters. Y eso que aún no he visto las del amigo Kai Försterling de EFE.

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Francia al sol de Italia

TGorría. Si Sthendal hubiera nacido en nuestros días, es muy probable que en vez de ser uno de los mejores novelistas del XIX, fuera un creativo publicitario de éxito. La frase que encabeza este post es suya, refieriéndose a Córcega, y no se me ocurre mejor eslogan turístico para describir a la isla, otrora denominada por los griegos como Kalliste, la más bella. Y seguro que al Capitán Haddock también le habrá gustado.

La culpa del viaje la tuvo El Pais, que en su suplemento Viajeros de hace unas semanas, recogía un atractivo reportaje sobre la isla. Así que nos pusimos manos a la obra, y con las previsibles complicaciones que implicaba el apresuramiento conseguimos, via Internet vuelo, (en atrapalo.com) apartamento (en homelidays.com) y coche de alquiler (Hertz) para un período de 10 días a un precio razonable.

Por una vez, mi afición al diseño y al interiorismo (y la escasa oferta de alojamiento que en esas fechas había) me hizo cometer un pequeño (?) error. Me deje llevar por las fotos de un apartamento disponible en el centro de la isla (en Santa Lucia del Mercouri, cerca de Corte) y contraté allí el alojamiento.

Ha de decirse que lo primero que llama la atención de Córcega es su complicada orografía, con más de un centenar de montañas que superan los 2.000 metros, y eso condiciona todo el viaje si no se conoce de antemano, así que mi primera recomendación es que si no vais estrictamente a disfrutar de la montaña, y lo que preferís es la playa, con excursiones al interior, es que planifiquéis el alojamiento en alguna localidad del sur, donde las comunicaciones son más fáciles y las curvas menos numerosas. La mejor opción, si tenéis posibilidad, es recorrer la isla, contratando alojamientos en sentido circular.

Otra opción es una moto y una tienda de campaña, e incluso si os lanzáis a la aventura y no pasáis de los treinta, tirar de dedo (el autostop todavía se mantiene, aquí se extinguió hace tiempo). Eso si, en el equipaje no debe faltar el bañador (el nudismo esta prohibido!), y las chanclas de playa pero tampoco unas botas de montaña.

Hay buenas guías (yo elegí la del País Aguilar, la mejor editada y claro, la de mejor diseño, aunque deberían remozarse tipográficamente, la Garamond ya no se lleva). Así que allá unas cuantas notas más y la recomendación de que vayáis cuanto antes (es un verdadero paraíso natural, de costa e interior, y no sabemos cuanto tardarán en descubrirlo los madrileños…)

Lugares imprescindibles.

Playas. Las playas del sur son verdaderamente espectaculares, con poca gente y aguas cristalinas. Si vais en plan familiar yo recomendaría (hay cientos) la de Campo del Moro, cerca de Sartene.

O cualquiera de las de la bahía de Porto Pollo. Si buscáis alguna más salvaje, en las proximidades de Bonifacio (las islas Lavezzi) o Porto Vecchio. Para playas urbanas , la de Calvi, con la silueta de su ciudadela al fondo, o cualquiera de las playas del golfo de Ajaccio, en la ruta que va a las islas Sanguinarias.

Tambien en el norte, cualquiera de las del Cap Corse, como la de Arganjola, en la foto inferior (un recorrido bien chulo, aunque ojo con los atascos en el acceso a Bastia) o las de Saint Florent, o l’Ille Rousse.

Lamentablemente, no pudimos conocer las del golfo de Sagone, (Porto) pero parece que también están muy bien.

Montaña. Lo más sorprendente de Córcega es su interior, y aunque las carreteras sean complicadas, vale la pena conocer sus montañas. El valle de la Restonica, por ejemplo, a unos kilómetros de Corte, es imprescindible. Un paisaje pirenaico con un caudaloso río que forma pozas en las que puedes pegarte un baño (el agua está bien fría, pero si hace calor es una gozada). O el Valle de Asco, en el que también os podéis bañar bajo la sombra de un coqueto puente genovés…

Hay multitud de rios de y de gargantas y pueblitos en lugares inverosímiles. Por otra parte, debéis saber que las vacas, los cerdos y los asnos campan libremente, cruzando las carreteras con cierto peligro (a nosotros se nos cruzó una piara de jabalíes con sus jabatos y casi acabamos en un barranco…) Para los más preparados, el GR 20, es una alternativa muy interesante.

Ciudades. Córcega tiene una extensión de 8,600 km2, un poco más del doble de Mallorca, con una población de un cuarto de millón de habitantes, (la tercera parte de Mallorca) lo que le confiere una densidad de población muy baja. No busquéis, por tanto, en sus ciudades (Ajaccio, la más poblada, tiene 60.000 habitantes) una intensa vida urbana ni una gran oferta lúdica o cultural. Además, el tópico que se maneja sobre la rudeza del carácter corso (son susceptibles, decía Asterix) parece bastante adecuado.

Aun asi, son correctos pero no se pasan de amabilidad. De las ciudades que visitamos, la que más nos gustó fue Sartene, tranquila y sin mucho bullicio, es un buen punto de partida para conocer el Sur. De todos modos, todas las ciudades importantes (Ajaccio, Calvi, Bastia, Bonifacio, Corte -la capital cultural-), tienen un casco antiguo interesante, que vale la pena visitar.

Comer y beber. La oferta es bastante elemental, no esperéis grandes cosas, ni siquiera su famosa charcutería (por cierto, encontramos un nexo cultural con el País Valencià, el embutido denominado figatellu, casi homónimo al figatell de la Safor y La marina, aunque de composición diferente) No llegamos a probar muchos vinos, aunque el tinto que probamos no estaba mal. La cerveza local (Pietra), con aromas de castaña no estaba mal, pero ni se ocurra probar la versión corsa de la coca cola (Corsicacola), es un brebaje que solo aguanta por el nacionalismo.

Los ultramarinos estan bien surtidos, y podéis arreglaros con una buena oferta de fruta y las cocas y pizzas al corte en las numerosas boulangeries de todos los pueblos y ciudades. Los restaurantes sirven menús decentes con cocina globalizada o con especialidades corsas (ya os digo, poca variedad) a unos 16 euros. Por las mañanas, lo mejor es comprar los croissants en la boulangerie y tomaros un cafe au lait en la terraza de cualquier cafetería. Podéis imitar a los nativos y pedir un Pastis a la hora del aperitivo, pero si no os gustan los licores superdulces y anisados, mejor una Pietra.

Corsica gráfica y política. También me resulto sorprendente el escaso nivel de autogobierno de la isla. Los corsos fliparian con las competencias de Murcia, pongo por caso. El corso es una lengua meramente testimonial (solo apreciable en los letreros de los topónimos y en las pintadas independentistas de la carretera) y al parecer, el terrorismo de origen independentista es una cosa del pasado.
Eso si, la peculiar bandera corsa, que más que una bandera es un icono gráfico está por todas partes.

Es una cabeza de “moro” (esa es la expresión que utilizan) con una cinta blanca. Algunos historiadores relacionan ese símbolo con la pertenencia de Córcega a la antigua Corona de Aragón. Independientemente del origen la verdad es que como símbolo identitario resulta de lo más funcional, a la par que original.

Medios de comunicación. En la isla no hay televisiónes locales ni regionales, pocas emisoras de radio, algun semanario (de caracter independentista) y un periódico, Le Corse Matin, editado por el grupo que tambien edita Nice-Matin. El diario no es nada del otro mundo, pero tampoco esta mal. Es interesante comprarlo porque te mantiene al tanto de lo que pasa en la isla, y en lo que respecta a diseño, nada especialmente relevante, aunque la tipografía que usa en titulares (The Sans black?) resulta eficiente. Pero deberian cuidar más la partición y justificación y por Dios, pongan una sangria de primera linea en los párrafos!