CuatroTipos

Diseño periodístico y más.

Archivo para noviembre, 2007

Apuntes desde Barcelona ÑH4 (III): BCN24horas

Tomás Gorria. Lamentablemente, por cuestiones de trabajo, mi estancia en los ÑH4 de Barcelona, fue bien fugaz, menos de 24 horas. Pero he de reconocer que fue muy gratificante. Mi primera intención era compartir con mis compañeros de 4t alguna comida o cena en BCN y asistir a alguna de las conferencias más interesantes y visto lo visto puedo confirmar un 95 % de eficacia.
Llegué el pasado miércoles a casa Batlló hacia las 10,30 de la noche y todavía pude asistir a la visita a la casa de Gaudí, con Andreu Balius, (buen tipógrafo y buena gente, como casi todos los tipografistas que conozco) como cicerone de lujo. Incluso Andreu nos consiguió mesa en un restaurante muy cercano, a pesar de que eran ya casi las doce de la noche. Madrid Barcelona.


Diego Areso y JPérez en Madrid-Barcelona

Un sitio bien interesante por la comida, el servicio y el local. A la mesa, los 4t, Diego Areso (de Quinta tinta) el propio Andreu y Juan Carlos Zambrano y Vanessa Valencia (de Diario de Sevilla). Asi que podríamos rebautizar el local como Sevilla, Valencia, Madrid, Barcelona, cuatro ciudades con bastantes cosas que decir en el mundillo del diseño periodístico.

Ya empezamos a a repartir las chapas (ver arriba) que habíamos editado para la ocasión, y que tuvieron bastante éxito. Una charla animada y buena comida, a base de ensaladas, verdura con tempura y moluscos y bivalvos diversos. El precio, 18 euros/barba, estupendo. La primera sorpresa fue comprobar como ha cuajado nuestro blog en el mundillo. Ya somos una referencia muy solvente y eso aumentó nuestra autoestima, y aunque hemos de reconocer que gran parte del mérito es de nuestro compañero-timonel HJF, cuatrotipos se ha convertido en una aventura por la que vale la pena apostar, y es una suerte y un pequeño orgullo participar en ella.


Vista desde la habitación 403 del
hotel Ciutat vella.

Al día siguiente tocaba madrugar (la primera conferencia era a las 9h.). Así que no pudimos redondear la velada con alguna copichuela. Acompañé a Tipo Pérez y Tipo Obiol a su hotel y yo me fui al mío, que resultó estar a tres euros de taxi. Un hotel (el que elegí) bien ‘xulo’. Ciutat Vella, en la calle Tallers. Moderno, limpio, divertido y funcional en su interiorismo (abrió en 2007), y está bien de precio (80 euros/habitación) ideal para un fin de semana en Barcelona.

En realidad, dada la premura de mi estancia en BCN, no me inscribí en el Congreso, e iba un poco a la aventura, confiando en que podría asistir a alguna de las conferencias que me interesaban. En todo caso, si no podía entrar, tenía una vuelta por BCN como alternativa, así que no me preocupaba la cosa. A cierta edad, una línea más en el currículum, o un diploma en la habitación dejan de tener relevancia por lo que valoré esta opción como la más adecuada a las circunstancias.

Como las conferencias que más me interesaban eran las del El País y la de Expresso y estaban programadas a media mañana, me lo tome con calma, y dado que el hotel estaba al lado de Las Ramblas, decidí llegar hasta la estatua de Colón y luego acercarme a la Torre Mapfre, en la Villa Olímpica.


Barcelona, como mola.


Peluquería en la calle Tallers.

Así que, anduve por la calle Tallers, hice algunas fotos (me gané una regañina del dueño de una peluquería, ver foto), comprobé que debe ser la única calle del mundo con cuatro o cinco tiendas exclusivamente de guitarras y me hice el recorrido por las Ramblas, deteniéndome en el Mercat de la Boquería, a esas horas en plena ebullición, donde descubrí un pequeño puesto de “souvenirs” bien divertido, con diseños de Mariscal, Peret o Alexis Rom, un ilustrador que no conocía y que me gustó mucho descubrir (quizás por que también me gusta Jim Flora)


Ilustración de Alexis Rom, para Cha chá

Una vez en La Torre Mapfre y a la hora de la conferencia más esperada, pude entrar sin problemas en el salón de actos, gracias a la benevolencia de la organización y a que nadie me pidió la acreditación.
Yo creo que para evitar esto, para próximas ediciones se debería contemplar la posibilidad de acreditaciones parciales, para eventos concretos. No todos podemos hacer un paréntesis laboral de tres días en medio de una semana. En fin, es una idea, no me gustaría que pensárais que hago apología de la “okupación” ni que soy un cazacanapés“, pero cierta flexibilidad puede beneficiar a todos. Con todo, el año que viene, en Salamanca, seguro que me apunto al programa completo.

Una vez dentro, me junté con mis colegas de 4t y asistimos (casi todo el rato estupefactos) a las explicaciones de Javier López, redactor jefe de diseño de El País sobre su rediseño. Ya hablaremos de los aspectos más técnicos, pero como dijo Tipo Obiol, la conferencia fue la más decepcionante, a la par que la más reveladora. Yo creo que es un clamor en la profesión la decepción por el rediseño de El País, pero al parecer , la endogamia característica de la casa y ciertas dosis de soberbia no dejan ver a los responsables del periódico el fiasco del rediseño.

Al ver algunas de las propuestas de Palmer and Watson pudimos comprobar que eran bastante más interesantes que el resultado final, tipográficamente mucho más compensado y más acorde con los tiempos que corren. Las explicaciones de Javier López nos dejaban boquiabiertos, como cuando relataba la composición y la autoridad del “comité de sabios” (sic) o cómo ante las quejas de los redactores por las pocas “matrices” (una expresión de la era de linotipia) de los titulares optaron por condensar por su cuenta la Majerit (encargada ex profeso para este rediseño), sin ensayar diversas posibilidades de tracking o de tamaños … o cuando desde el público se le inquirió por la falta de cuidado en la fluidez del texto (fotografias que cortan incomprensiblemnte el texto por arriba y por abajo) respondía que bueno, no era una ley estricta. O al ver, que en los ejemplos, persistía la pertinaz Times en una de las cabeceras…

En fin, creo que ya es hora de pasar página y dejar de hablar de El País y hacerlo de iniciativas tan estimulantes como la de Expresso (por cierto, no hubiera quedado mal la cabecera si se hubiera resaltado press: Expresso, no?) presentadas por su Director de Arte Marco Grieco. Rigor, profesionalidad, imaginación, claridad. Una verdadera joya.

Así que para acabar, reivindico desde aquí la instauración de la RIF(t), La República Ibérica Federal y Tipográfica, con capital, claro está, en Lisboa.

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Los 22+22 consejos tipográficos de Enric Jardí

HerminioJF.Si los autores (finales) del nuevo diseño de El País se hubieran leído antes el nuevo libro del diseñador barcelonés y presidente del ADG-FAD Enric Jardí quizás se lo hubieran pensado dos veces. Dos ejemplos:

Consejo 1: “Escoge un par de letras: Desde el proyecto más simple al proyecto más complejo te bastarán uno o dos tipos de letra. A lo sumo tres”.
El País emplea Majerit en textos y titulares, Freight en pies de foto y titulación de gráficos, Benton en cabeceras de las primeras secciones y Franklin Gothic en titulares de deportes. Ya puestos, sigo: Madrid, Helvética Condensed y Miller Text en El Viajero. Arnhem y Utopía en Domingo, Mercury en Babelia, Hoefler Text en El País Semanal…

Consejo 7: “No toques demasiado los valores por defecto: En el 99% de los casos, como mejor funciona un texto es dejándolo con sus características ‘naturales'”.
Durante la elaboración del número 0 que se realizó apresuradamente en Septiembre de 2007, (puesto que en verano el departamento de diseño se negó a seguir realizando “dummies”), los redactores se quejaron porque en el nuevo modelo no cabían los mismos titulares que escribían antes. Para complacerles se llegó a comprimir la tipografía Majerit al 20%. Finalmente, al ver que se les fue la mano, redujeron la escala horizontal “sólo” un 10%, que es como aparece ahora.

Ya ven de lo que se entera uno en los ÑH. Y es que Enric Jardí llegó tarde, porque “Veintidós consejos sobre tipografía (que algunos diseñadores jamás revelarán)+Veintidós cosas que nunca debes hacer con las letras (que algunos tipógrafos nunca te dirán)”, (Vaya título, esperen que coja aire), editado por Actar apenas lleva unos días en las librerías. Cuando Enric me comentó en el congreso ÑH04 que ya había sacado su nuevo libro me imaginaba el típico tocho tamaño folio de 300 páginas de 30 euros para arriba; lo normal en el sector. Sin embargo en mi rebusqueo de ayer por el FNAC me encontré con un pequeño librito de 18 centímetros de alto, con unas cien páginas, y que apenas cuesta 12 euros. Una curiosa colección de consejos tipográficos en formato de bolsillo, escrito en un lenguaje directo y práctico que huye del academicismo para relativizar ciertas normas sagradas que al fin al cabo un día son “canónicas” y un par de años después nadie les hace ni caso.

¿La letra gótica no se lee bien? Los contemporáneos de Gutemberg no pensaban así.

Escribe Jardí: “En tipografía hay muy pocas verdades evidentes, inamovibles y que no estén sujetas a la moda. Son pautas de sentido común que se refieren a lo más básico en cuanto a legibilidad cuestiones sobre el tamaño de la letra, la composición de párrafo, etc.—, y que generalmente aparecen en los libros entremezcladas con opiniones que realmente sólo son estéticas. Cosas como que la letra gótica no se lee bien. Argumentos que en un momento de la historia parecían ciertos pero que al cabo de un tiempo se consideraban absurdos.

Diario de Sevilla, (hoy con Expresso y Whitney), empleó en sus titulares iniciales de 1998 la tipografía Meta de Erik Spiekermann. Aunque igual no es la tipografía lo que hace antiguo a este titular.

Jardí no muestra remilgos al señalar con dedo acusador alguna de esas modas pasajeras: “La Meta fue la letra ideal de los 90. Pasados quince años la podemos amar más o menos —algunos me consta que la adoran—, pero en la mayoría de los casos a los diseñadores ya no les gusta. Durante todo este tiempo la Meta no ha cambiado, no se lee ni mejor ni peor, es la misma. Los que hemos cambiado somos nosotros.”.

No sólo los tipos de letra pierden el favor de los diseñadores con el tiempo. También los usos tipográficos muestran una enorme fugacidad, como demuestra el desmedido empleo de la deformación de la escala horizontal como herramienta creativa en los 80: “Algo así como la sensación que nos invade cuando vemos el peinado de George Michael cuando cantaba con los Wham!”, aunque Jardí advierte “¡Cuidado!: no te rías mucho, porque todo vuelve”

En esta especie de minicurso acelerado de trucos tipográficos, con una singular doble portada y que se lee con la agilidad de una novela, Jardí recomienda “No escoger dos letras que se parezcan demasiado”, “Aprender cómo funcionan los ajustes de P&J” o “Cerrar el interletreado en los cuerpos grandes”, consejos irrefutables que le hubieran venido de perlas al “comíté de sabios” de El País. Cierto que también sostiene tesis más controvertidas como la recomendación de “evitar las negritas romanas”, pero en todo caso su lectura atraerá a cualquier interesado en la tipografía con mente abierta, puesto que ha creado un librito pequeño y barato que llama a gritos a la compra compulsiva y que promete convertirse en un best-seller estas navidades como regalo recurrente entre colegas de la profesión.

Y es que siendo manejable, bonito, económico, y lanzado a cuatro semanas de las cenas de Navidad, es un candidato ideal para el “amigo invisible”, como los calendarios de Taschen, o los recopilatorios de Cadena 100. Bien pensado, quizá Enric Jardí no llegó tan tarde. Por si se agotan yo ya me he comprado dos. 😉

Apuntes desde Barcelona ÑH4 (II): el congreso desde abajo del estrado

Caos Ferroviario: El miércoles tarde en el Euromed Valencia-Barcelona se empezaron a mezclar los periódicos y las cervezas. Anticipo de lo que tenía que venir.

HerminioJF.-En los próximos días caerán algunos análisis más detallados de lo mucho e interesante que se desgranó en las dos maratonianas sesiones de conferencias de los ÑH04. Pero permítannos que esta noche de domingo, aprovechando que los nubarrones de la resaca del viernes noche en el Raval se empiezan a disipar, dediquemos un post a comentar algunas de las actividades paralelas realizadas y a honrar a los profesionales con los que tuvimos ocasión de compartir charlas amigables y vinos espumosos catalanes. Porque ya saben, no todo va a ser hablar de periódicos.

La misma noche del miércoles 21 asistimos a la presentación del congreso celebrado en Casa Batlló. Tras los discursos de rigor y una soprendente sesión inaugural a modo de pregón poético-periodístico a cargo de un Carlos Grassa ciertamente evocador, disfrutamos del tradicional vino de honor, un tanto parco en productos sólidos, pero sobradamente generoso en brebajes y licores varios. JPérez sabrá detallarnos las virtudes de un cava catalán que insistió en fotografiar mientras alababa sus matices. Yo me pedí un vino tinto, que soy poco sofisticado.

Una noche con Gaudí: Diego Obiol/4T, Andreu Balius y Diego Areso comprueban esa tan gaudiniana manía de decorar los techos. Abajo Tomás Gorría/4T muestra junto a los Diegos y Andreu el audífono/guía de la visita.

Entre los descubrimientos de la noche, uno de los mejores tipógrafos contemporáneos españoles Andreu Balius, que nos acompañó durante la visita por casa Batlló y nos condujo después a una docena de hambrientos contertulios a cenar a deshoras al cercano restaurante Madrid-Barcelona, junto al Passeig de Gracia. Una opípara cena de platos marineros y vinos de Mont Sant a un precio muy razonable. Bravo por Andreu que se convirtió en un imprescindible “cicerone” durante las jornadas siguientes, en las que hizo gala de su simpatía y sabiduría tipográfica (es el diseñador de Pradell, Superveloz, y las corporativas VLC y Universitas de la Universidad de Salamanca), aunque aún no he logrado convencerle de porqué no me gusta el diseño del nuevo Babelia. Esa misma noche conocimos a Diego Areso, director de Arte de la revista PlayStation, al que habíamos aprendido a apreciar profesionalmente por sus post durante estos meses en Quinta Tinta y del que tampoco nos separamos en los días venideros tras rescatarlo solitario de entre las bandejas de canapés.

El cuerpo docente: Amor Muñoz y Ángel Castaños, del CEU de Valencia, Jesús del Olmo de la Carlos III de Madrid, y Paco Sancho de la Universidad de Navarra (UNAV). Fuera de foco, Txema Díaz Dorronsoro de la UNAV y Lorena López de la Universitat de Vic. Muchos de los presentes fuimos alumnos suyos: algo tendrán ellos que ver con que decidiéramos dedicarnos a esto. Se lo perdonamos igualmente.

Había muchas ganas el jueves 22 por la mañana de comprobar de primera mano qué había detrás de los rediseños de la Vanguardia y El País, así que a primera hora allí estábamos en la Torre Mapfre. Entre las butacas del público surgieron nuevas amistades; Especialmente gratificante fue el encuentro con las nuevas generaciones de periodistas y diseñadores, entre ellos Gorka Navaz, un recién licenciado pamplonica viviendo su primera experiencia laboral en La Voz de Galicia o Silvia Cobo, comunicóloga de esas que aún puede decir su edad y que ya se hace de notar en Comunicació21 y la revista cultural El Ciervo. Junto a ellos el centenar largo de asistentes disfrutamos de sesiones muy intensas que comenzaron a las 9 de la mañana, y que con apenas un par de horas para comer, continuaban hasta las 9 de la noche. Si es que en este oficio nos gusta machacarnos hasta cuando nos vamos de congreso.

Turno de preguntas: Javier Pérez/4T al micrófono junto con Gloria Langreo (Responsable del diseño de elmundodeportivo.es). Al fondo Alejandra Villar (Jurado ÑH y multipremiada infografista de Dossiers la Vanguardia) y Sonsoles Galindo, diseñadora de El Periódico de Aragón.

El público intervino activamente durante las jornadas, aunque ninguno con la intensidad y rotundidad de un Carlos Pérez-Díaz inspirador, que con 30 rediseños a sus espaldas (As, El Correo de Andalucía, Canarias 7…) y desde la autoridad moral que le da ser consejero editorial del grupo Prisa, le sacudió un par de gloriosos rapapolvos a El País y a todos los que piensan que con rediseños asustadizos vamos a salvar a esta profesión. Solo por escuchar sus dos memorables intervenciones, y tener la oportunidad de conocerle personalmente para felicitarle y tomarnos unos Gin Tonics mientras le contaba la singular historia de la tipografía Valencia que ha empleado en El País de Montevideo, hubiera valido la pena acudir a este congreso. Y llámenme mitómano, pero estoy pensando en si me volveré a lavar la mano derecha después de estrechársela al gran Ferran Grau. Dejemos su extenso currículum en que es quien ahora hace las portadas de El Periódico de Catalunya y lo ha encumbrado como mejor diario regional del continente en los European Newspaper Awards 2007.

Dream Team: En primera fila, Mariano Castejón, fotógrafo y Lola Gómez Redondo jefa de diseño de Heraldo de Soria, que hacen un trabajo ejemplar para los diseñadores periféricos. Junto a ellos el diseñador Enric Jardí, del que hoy compré su último libro, y mañana tendrá su post. Detrás Luis Grañena (Heraldo de Aragón), calificado por un ponente como “el mejor ilustrador de la prensa española actual”.

Desde el punto de vista blogueril, echamos de menos a Paco Oca (Maquetadores) que en esta ocasión andaba muy liado de trabajo, pero también a Encarni Hinojosa (Yo hago los dibujitos), que “aún se está dando con los cuernos en la pared” porque estuvo a un tris de venir y a Luis, Rubén, Javier y Mario de EnCajaBaja que al final tampoco pudieron acercarse. Pero además de coincidir con Diego Areso-Quinta Tinta (pero que tíos más majos salen de Miranda del Ebro), también compartimos cubalibres con la multimediática LolaComoMola y la cibernética Eunice/Pop Corn. Entenderán que tendré que llevarme a la tumba sus verdaderas identidades, pero a pesar de mis sospechas de que se trataban de dos señores bigotudos de mediana edad, en realidad son dos brillantes veinteañeras barcelonesas que ya están demostrando su valía en importantes cibermedios catalanes. Y hasta aquí puedo leer.

La Cena de clausura: Nunca la cúpula del MNAC vió celebrarse debajo de ella una cena con tan pocas corbatas entre los comensales.

Se acabó la miseria: Brindando con Cardhu con Juan Carlos Zambrano, flamante director de Arte del Grupo Joly de Andalucía, y que tras marcarse un rediseño simultáneo de 9 cabeceras, debe ser el diseñador español con más ofertas de trabajo sobre su mesa desde que Zarracina se marchó para Boston.

La noche del jueves 22 confundió a más de uno, que decidió no acompañarnos a primera hora del viernes para escuchar las interesantes conclusiones de los estudios Eye-Track de las universidades europeas. Sin embargo no faltó nadie para la cena de gala del Viernes noche, montada con el boato habitual, pero a la que todos nos acercamos en mangas de camisa. Demostración última de que en esta profesión somos diferentes, pasamos de formalismos, y que con semejante desdén por la etiqueta y el protocolo no nos colaremos jamás en el consejo de administración de nuestras respectivas empresas, mientras los redactores promocionados se hacen con todo el poder. Y luego nos quejamos de que los editores nos levantan los rediseños.

Serifas y contrapunzones: Balius, sentando cátedra junto con Diego Areso, Jorge Martínez (Jefe de diseño de La Nueva España de Oviedo, con el que no tuve un maldito minuto para hablar tranquilamente. Y tenemos trabajo.) y Javier Pérez/4T. Como ven, el catering de la MNAC sacó a las mesas toda la vajilla disponible.

Filetes y Corondeles: Fernando Carballo (Ex Cases i Associats y actual Jefe de Diseño de Público de Madrid), Alejandra Villar, Juan Carlos Zambrano y Vanessa Valencia, diseñadora de Diario de Sevilla.

Helado de turrón y helado de turrón: Desde Oporto, el diseñador Nuno Vargas repitió postre. Un tipo con criterio. A estas horas vuela a New York a encontrarse con la flor y nata del diseño tipográfico norteamericano. Junto a él, Raúl Sanz (Diario de Mallorca) y Diego Obiol/4T.

Como suele ocurrir en las cenas de clausura, el tránsito entre mesas fue continuo entre los diferentes asistentes que querían charlar por última vez con los compañeros antes de la despedida. Aún a última hora pude felicitar a Fernando Carballo por el diseño de Público de Madrid y preguntarle por las vías de crecimiento que le quedan al jefe de diseño de un diario con una maqueta tan estricta y completa, sin suplementos ni cuadernos especiales. Desde luego siguen dispuestos a intensificar la batalla de las portadas. También conocí “in extremis” a Xavier Grau, autor del diseño de Diari de San Cugat, el premiado con menos circulación del certamen ÑH04, con sus 2500 ejemplares semanales. Tras la cena y entre los pacharanes y cafés, la sencilla entrega de galardones, en la que los diseñadores premiados disfrutaron de unos segundos de gloria entre los aplausos de los asistentes al evento. Javier Errea, presidente de la SND-E, tuvo palabras de agradecimiento para los asistentes por seguir apoyando esta pequeña reunión de profesionales del diseño periodístico y nos invitó a participar en el próximo ÑH05, que se celebrará en Noviembre de 2008, posiblemente en Salamanca.

Javier Pérez/4T y Sonia Matos, Directora de Arte de Público de Lisboa, recibiendo alguno de los galardones.

Los compañeros de mesa brindan conmigo ante el premio para Superdeporte de Valencia.

Enhorabuena a los premiados: El año que viene Vd. también puede estar aquí, aunque lo importante es participar.

En las copas posteriores por las callejuelas del Raval, tuvimos ocasión de departir con Juantxo Cruz, Redactor Jefe de Infografía de El Mundo, inmerso en pleno proceso de integración redaccional de la web y el diario en papel, frente a la ardorosa defensa de la divergencia de ambas secciones realizada por Mario Tascón en Prisacom. También con Queka Rey, Jefa de diseño de El Economista, Fernando Rubio, jefe de infografía de ABC, Diego Zúñiga, Director de Arte de El Correo de Bilbao, Ramón Curto, infografista del Periódico de Catalunya y tres diseñadores del Diario de Burgos, que sabrán perdonar que no recuerde su nombre, porque a esas horas los dejé perderse por las calles del Born sin intercambiar tarjetas, mientras prudentemente me retiraba al hotel.

Permítanme citar algunos nombres más que me dejo en el tintero: Cinco años después de una noche de diseño y cerveza alemana en Aquisgrán junto con JPérez, nos reencontramos con el Redactor jefe de Infografía (Senior) de El Periódico de Catalunya, Jordi Catalá y su esposa Silvia, que han aprovechado estos años para engendrar y ver crecer a un hijo precioso, como pude comprobar en la galería fotográfica que Silvia guardaba en su cartera. Gracias a Jesús Aycart, jefe de diseño de ABC y a Juantxo Cruz de El Mundo por ponerme en aprietos cuando empecé a despotricar contra el rediseño de El País, porque así la discusión fue más divertida. Quiero confesar a los asistentes que todo estaba pactado: en el fondo sé que a ellos no les gusta tanto el nuevo El País y a mí, sin embargo, todo lo que hace y dice el clarividente Juan Luís Cebrián en el fondo siempre me ha parecido bien**. Gracias al gran Guillermo Nagore por dejarme unos ejemplares de su recién rediseñado Diario de Noticias de Madeira, y gracias a los camareros por guardármelos cuando me los dejé olvidados tras una apresurada comida de tintorro y gaseosa. Y sobre todo, gracias a Javier Errea, a Álvaro Gil y a todo el equipo de jóvenes estudiantes de la Universidad de Navarra que colaboran en las tareas de la SND-E. Por cuarto año consecutivo han organizado un gran congreso: da gusto reencontrarse con viejos y nuevos amigos y pasarse un par de días aprendiendo juntos. Veteranos y grandes figuras de la disciplina, junto con estudiantes y recién llegados al oficio; desde El País o La Vanguardia al Ideal de Granada o el Eco de Pombal. Directores de Arte o auxiliares de redacción, grandes o pequeños, todos somos iguales durante un par de días, pues nos une el amor por esta profesión y tan solo nos diferencia que usamos el Quark Xpress o el InDesign.

Yo uso el Quark. Y créanme que a uno, con la cabeza bulliendo de ideas, le entran unas ganas locas de volver a la redacción a maquetar el lunes después de un congreso como estos.

**Cáptese la ironia

Apuntes desde Barcelona ÑH4

JPÉREZ: Tras un repaso a los diseños de los periodicos de este año, llegamos a la conclusión de que en Portugal han hecho las cosas mejor. Dos grandes del periodismo luso, el diario Público y el semanario Expresso, nos muestran sus planteamientos visuales llenos de coherencia. El País crea polémicas con su nuevo diseño, que sólo gusta a los diseñadores de la competencia (ABC, El Mundo). Cuando la competencia te defiende en medio de una polémica, debes ponerte nervioso, ¿no?

EL ACENTO DE EL PAÍS

Si la consultoría escocesa Palmer&Watson fue la encargada del diseño de El País, el mejor periódico en castellano del mundo, ¿por qué no figura ese trabajo en su lista su página web? Pueden visitarla aquí, y comprobar esa ausencia ustedes mismos. ¿No les ha dado tiempo a ponerla? Hum, hum.

Freight Sans Bold
Arriba, la Freight Sans black

Esa significativa ausencia puede ser debida a que su diseño fue metódicamente acuchillado por el comité de sabios encargado de revisar el diseño del periódico. La Freight Sans, de Joshua Darden, pensada por los escoceses para los titulares de deportes, fue sustituida por una Franklin. Las bellas y ligeras cabeceras de seción de Palmer y Watson acabaron siendo un remedo inútil fabricado en Benton, de Tobias Frere-Jones Ensalada de fuentes.

Para rematar la jugada, el famoso acento añadido a la cabecera de El País fue impuesto por el propio Juan Luis Cebrian, en contra de la opinión de todo el equipo creativo. Según palabras de propio Javier López, jefe de diseño de El País, “lo del acento no nos lo creíamos ninguno”. Se enteraron de que lo tenían que poner porque Cebrián lo hizo público una semana antes de que saliera el nuevo traje del diario, sin avisar a nadie del equipo de diseño.

 

El semanario Expresso pide más periodismo y menos decoración. Proclama el triunfo de la jerarquización de l0s elementos de la página y el triunfo del trabajo en equipo entre los redactores y los fotógrafos. Para Expresso, uno de los mejores semanarios en gran formato del mundo, el fotógrafo es un motor de los temas del periódico y la edición fotográfica, la selección exhaustiva de las fotos de cada edición, una necesidad, porque las fotos deben contar historias. Eso es periodismo. Contar historias.

Público, es el mejor periódico del año en la Peninsula Ibérica. Diseñado por Mark Porter, de The Guardian, bebe abundantemente de los logros visuales y jerarquías del periódico británico. Mark y Sonia Matos, su directora de arte, nos cuentan sus fundamentos. Desde Lodres, Mark diseñó la plataforma del periódico, y el equipo portugués, con Sonia a la cabeza, lo fabrica día a día. Mark incide en la actualización del diseño del logo del periódico, su cabecera, y anima a todos los diarios que crean que lo necesitan a hacerlo cuanto antes: “Es el momento de cambiar los logotipos”. En la era de internet y los medios audiovisuales, los nuevos públicos huyen hacia las nuevas tecnologías. Mark lo ve e intenta que sus productos de prensa incorporen algo de los nuevos medios.

LOS PERIÓDICOS E INTERNET

Público trabaja actualmente en el diseño de su web. Mario Tascón, Director de Prisacom, en su ponencia del viernes a las 12 de la mañana, confirma la recomendación de Mark. En los períódicos hacen falta cambios. Mario nos hace una comparación entre el aspecto de las viejas cabeceras de los periódicos y los logos de las páginas que triunfan en Internet. Es cierto. No hay color. Es hora de modernizar los logotipos. Pero Mario también nos hace una advertencia: los periódicos e internet apenas comparten audiencias. Sólo un pequeño percentaje de los lectores de periódicos visitan los medios interactivos. El mundo digital no es una evolución del mundo del papel. La rama del arbol evolutivo no continúa, sino que se bifurca. Es hora de elegir en qué rama nos quedamos.

Los periódicos están en un aprieto. Deben reencontrar su espacio y dedicarse a él con ahinco, porque mientras los medios impresos vacilan, las gandes empresas de internet (Yahoo, Google) se quedan con el pastel. Ellas lo tienen claro. Los periódicos, no.

EL ESTUDIO POYNTER Y EYE TRACK

El ojo se mueve a través de las web y las páginas del diario. Su rastro queda impreso enla pantalla y nosotros los vemos gracias eye-track. Las conclusiones son inquietantes y esperadas, en partes iguales.

  • Las fotos centradas en la págna actuan de distribuidor hacia los tema laterales. Las grandes fotos que cruzan el encuentro entre las dobles páginas transportan las miradas de la par a la impar, y viceversa. Los temas qua las acompañan lo agradecen.
  • Nadie mira los índices. Las estructuras de lista fracasan. Las listas de pequeñas noticias en portada pasan desapercibidas.
  • ¿Qué pasa con la publicidad? Las pequeñas publicidades en columna en las webs pasan desapercibidas. Sólo la visión periférica las detecta. El tamaño no es defitinivo. La publicidad tradicional no acaba de funcionar en los diarios de internet. Mejor poner un anuncio en Google.

Cuatro maletas 2007

4T.-No nos busquen por la redacción, ni pretendan encontrarnos en las horchaterías de Alboraya, ni pregunten por nosotros en las tiendas del Mercado de Colón, ni intenten localizarnos en los paelleros de El Saler. No nos esperen en ningún lugar de la fértil huerta valenciana, porque nos hemos venido todos a Barcelona, donde durante los próximos tres días (Del 21 al 23 de Noviembre) se celebra el congreso ÑH04 de la Society For News Design para España y Portugal (SND-E), y no atenderemos llamadas porque es de mala educación llevar el móvil a las conferencias. Eso sí, nos llevamos los MacBooks, más que nada porque en estos cenáculos del diseño periodístico queda muy ‘fashion’ eso de entrever las manzanitas encendidas emergiendo entre las butacas. Por cierto, ¿serán todas como ésta?.

Silla Barcelona, Mies Van der Rohe.

Así que, aunque no nos comprometemos a nada, si hay un hilillo de wifi gratuito por la Torre Mapfre, seguro que caerán algunos post y algunas fotitos sobre nuestras aventuras y desventuras en la ciudad del diseño. Permanezcan atentos.

PD.- Y desde Madrid, Diego Areso-PlayStation-QuintaTinta dice que también se viene. “Més serem, més ens divertirem”.

Vargas

TGorria. El estupendo post de HJF sobre calendarios y erotismos varios me ha refrescado la memoria, y me he acordado de un ilustrador que años ha me resultaba fascinante, y compruebo al rememorarlo que no ha perdido un ápice de su encanto.

Lo cierto es que quizás debería visitar algún diván, que sea una afición patológica fruto de una infancia vivida en la época en la que todavía sexo y represión eran palabras que iban casi siempre juntas, pero no puedo resistir sentir cierta atracción hacia la estética del erotismo popular americano de los 50, el mundo de las pin-up, Betty Page o el propio Alberto Vargas.

Así que sería un alivio que alguno de los/las lectores/as de este blog más jóvenes me comunicara que comparte este atracción. O que me recomiende un buen psicoanalista.

En todo caso, la figura de Alberto Vargas, un pintor peruano de moralidad estricta (se negaba a pintar vello púbico), se hizo famoso en EEUU como el illustrador erótico para publicaciones como Esquire o Play Boy, y aunque posiblemente su nombre no se incluya en los temarios oficiales de Historia del Arte al estar vinculado al arte popular, (igual es una temeridad, pero yo le emparento con Julio Romero de Torres, e incluso con Diego Velázquez) me ha apetecido hacerle un modesto homenaje desde este blog.

Si no lo conocéis, podréis encontrar en la red multitud de sus trabajos, pero aquí van unos cuantos enlaces:

Calendarios, comisiones falleras, Photoshop y la belleza real

Penélope Cruz haciéndose la interesante en el Calendario Pirelli 2007

HerminioJF.-La cara: Desde hace 42 años que la marca Pirelli no ha faltado a su cita con los talleres mecánicos de todo el mundo. A finales de cada año presenta una nueva edición de su mítico calendario, que ha sabido perdurar como un icono imperecedero del deseo masculino, fotografíando a las modelos y actrices del momento, caracterizadas por unas turgencias con la volumetría neumática que cabría esperar de su patrocinador. Pero además de lascivia, Pirelli quiso inyectar a este calendario una dosis de “glamour” especial. Desnudos femeninos, desde luego, pero bajo una excusa artística: blanco y negro, miradas ausentes, juegos de sombras, atmósferas densas, poses sensuales, lencería de calidad y fotógrafos de élite. ¿Se les ocurre mejor manera de plasmar en cuatricomía ese tan humano anhelo de lo inalcanzable?

Y la cruz: En 1997 el joven director inglés Peter Cattaneo (1964) debutó en las salas de cine con una comedia pequeña en presupuesto y en ambición. “Full Monty contaba la sencilla historia de unos trabajadores en paro que deciden desnudarse en público imitando a “strippers” profesionales, para ganar el dinero suficiente como para mantener a sus familias. Pero la película supuso un éxito inesperado de público en todo el mundo y acabaría obteniendo un Oscar y tres nominaciones. Y mucho más que eso, se convirtió en un verdadero icono de la cultura popular de la última década: No solo se anticipó a varias de películas posteriores de temática similar (como la británica “las chicas del calendario” (2003) o la española “Se buscan Fullmontis“(1999), si no que, inspirados por el tono de crítica social que impregna este filme, reivindicaciones de todo tipo empezaron a manifestarse con un “striptease” de los agraviados. Apenas unos meses después de su estreno en la salas españolas en 1998, becarios del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), hartos de las difíciles condiciones en las que trabajaban, decidieron protestar de esta guisa.

La semilla estaba plantada por lo tanto para que pocos años después germinara una extraña costumbre que fusionaría ambos elementos. Si los calendarios de “desnudos” a lo Pirelli estaban poblados de mujeres exhuberantes, libidinosas e imposibles; el fenómeno “Full Monty” reivindicaba el derecho de los cuerpos menos agraciados de exhibirse al mismo nivel. Empezaron a surgir por lo tanto calendarios ocupados por fotografías de colectivos de gente corriente dispuesta a alcanzar colgadas de la pared de los convecinos el protagonismo que la naturaleza no tuvo a bien entregarle en la vida cotidiana. Primeramente, bajo la excusa de recaudar dinero para obras benéficas, la iniciativa correspondió a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a los Cuerpos de Bomberos de toda España que decidieron exhibir en posición “poco reglamentaria” los musculosos cuerpos que se veían obligados a trabajar en el gimnasio por ese propio reglamento. En muchos casos empleando poses artísticas de sorprendente mimetismo con la Escuela Pirelli.

Calendario de los Bomberos de Palma de Mallorca 2006. Ver Galería.

Calendario de los Policías de Benicàssim 2007. Ver Galería.

Sin embargo, lejos de prejuicios estéticos, hoy en día colectivos de toda índole se deciden a someterse sin pudor al escrutinio público fotografiándose en diferentes grados de desnudez, con desigual fortuna artística y bajo razones de lo más dispar. Siete madres de Serradilla del Arroyo (Salamanca) que pretenden obtener fondos para construir un local de ocio para los ñiños del pueblo, el equipo de Balonmano femenino de Elda (Alicante) en busca de patrocinadores, los alumnos de 5º de Biología de León, para pagarse el viaje del fin de curso, los guardias forestales riojanos para reivindicar el aumento de la plantilla, las azafatas de Ryanair en favor de los discapacitados…Una escalada naturista difícil de prever, y a todas luces imposible de contener, a juzgar (disculpen el localismo, pero como valenciano me he quedado de piedra al verlo), de atrevimientos como el que sigue a estas líneas, que uno jamás hubiera imaginado que aceptaría la Junta Central Fallera.



Calendario de la Falla Poble de Silla 2008. Ver galería.

Las versiones digitales de los periódicos han encontrado en sus galerías vituales de fotos acomodo para toda esta pléyade de iniciativas de nudismo popular de cara a fin de año. El diario valenciano Levante-EMV no es una excepción, y vive durante las últimas semanas una inusitada actividad recopilatoria de calendarios de este tipo. Uno se preguntaría porqué: Al fin y al cabo hace tiempo que ya no son noticia y si algo hay fácil de encontrar por internet son fotos de gente ligera de ropa. Sin embargo, inmunes como estamos ya a la perfección que nos proyectan esos cuerpos de portada de revista y de anuncio de Danone, aún nos queda curiosidad suficiente como para escrutar la desnudez de los mortales, para ver así reflejadas en los demás nuestras propias imperfecciones cotidianas que la publicidad, las pasarelas de moda y los Vigilantes de la Playa nos habían arrebatado condenándolas como antinaturales y estableciendo como modelo de normalidad el patrón esquelético de la Kate Moss y el descabellado perímetro abdominal de David Beckham, empleando el Photoshop como el arma definitiva para perpetuar la gran mentira.

Anuncio de Dove “Evolution”

La respuesta (Vía Dfakto)

Calendario Falla Pedro Cabanes/Juan XXIII de Valencia 2008. Ver galería.

A decir verdad, confieso que rara vez logro encontrar en las sucesivas entregas de esta categoría emergente de arte popular nada que logre excitar en mí algo que no sea la ternura. Porque en cierta manera estos calendarios protagonizados por la vecina o el vecino del quinto recuperan algo de la espontaneidad y la inocencia que hemos ido perdiendo en nuestra evolución como especie. Al exponerse públicamente con sus michelines e imperfecciones, uno puede pensar que alguna extraña atrofia del sentido del ridículo se está extendiendo como una plaga entre los que nos rodean, pero quizás lo que en realidad nos estén dando es una lección de humildad y de sabiduría, conceptos indisolublemente unidos. Nada hay en el calendario Pirelli que nos recuerde quiénes somos, de dónde venimos ni a dónde vamos, pues la verdadera felicidad no reside en tener lo que queremos, sino en querer lo que tenemos. Por eso ahora triunfan los jabones de Dove que no prometen milagros, las series de chicas y chicos normalitos como los de Anatomía de Grey y estos calendarios feuchos pero encantadores, repletos de seres dispares y falibles, que por un día han decidido hacer piña para apartar sus miedos, parte de su ropa, y mostrarse tal como son: Humanos, al fin y al cabo.


Los inhumanos. “Me duele la cara de ser tan guapo